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"CHANGE OF PERSONALITY"
Basado en Harry Potter
By Katrinna Le Fay

 

 

-Ja, esto tiene que ser una broma. Esa mujer está loca...no la soporto.

-¿Y por qué continuas en su clase?.

-Porque no sabía que de sustituta pasaría a titular. ¿Qué le ocurrió a la profesora Meg?. Ella era excelente.

-Parece que se jubiló o una “onda cósmica” le afectó el cerebro. No se sabe.

-Si, claro. Yo opino que esa loca seudo-vidente es la de la onda afecta cerebros. ¿Cómo se les ocurre hacer un cambio a mitad del semestre?  
 

Rió por lo bajo, evitando que la chica lo mirara. Después se sentaron a la mesa.  
 

-Hola...¿qué ocurre?.

-Nada....solo que Lily sigue proponiendo que la profesora Trelawney debe marcharse.

-No propongo, insisto. Es una pesadilla. Dejé Runas Modernas por Adivinación Avanzada porque la profesora Megan era excelente. Ahora ponen a un remedo de Adivina en su lugar. Dumbledore tiene que saberlo. Casi gritó la chica, llevándose al plato todo lo que pudo servir.  
 

James y Remus rieron. En realidad la chica se tomaba todo muy en serio.  
 

-Y dime Lily, ¿ahora que te dijo?. Preguntó James mirando a la enfadada chica.

-Predijo mi muerte la semana que viene, a causa de un choque de estrellas fugases en mi signo zodiacal. ¡¡¿Por Dios santo, qué es eso?!!. La mujer lleva tres clases como titular y ya se cree....la todo poderosa. Bufó.

-Oh...que mal.

-No te burles James Potter. Esto no es asunto de risa...y tú Remus, deberías de estar preparando tus maletas para tú cambio permanente. Sonrió con burla la chica.

-¿Qué?. Cuestionó James viendo reír a Remus.

-Nada, solo que la profesora dijo que yo debería cambiar de residencia unos días mientras mi identidad se desconfiguraba. Rió.  
 

James no comprendió.  
 

-Ella le dijo que el planeta Marte y la Luna estaban demasiado cerca el uno del otro y que de acuerdo a la estrella norte de no se donde, esto ejercería una muy poderosa influencia sobre su comportamiento y que como no se sabía si esto era para bien o para mal, le sugería mudarse ante un posible colapso nervioso de alguien...que ridiculez.  
 

Remus rió aun mas, pero James no lo hizo, al contrario, se preocupó.  
 

-Pero no pongas esa cara James. Ella es así de alarmista, le gusta hacerse la interesante y le depara augurios desagradables a todo el mundo...es todo un caso. Dijo el pálido chico sirviendo comida en su plato.

-Pero Moony...recuerda que la luna influye en tu comportamiento, deberías tomar esto mas en serio. Susurró con preocupación James.

-Descuida, a lo mucho que puedo llegar a hacer es discutir tres veces y después a disculparme. La luna jamás me ha afectado tanto (excepto en luna llena). Murmuró también sin perder su sonrisa.-No te preocupes y si algo llegara a ocurrirme solo...deja que esto siga su curso. Habrá un motivo. Guiñó un ojo y se dedicó a comer, desviando el tema.  
 

James miró su plato casi vacío y trató de pensar en otra cosa, pero no pudo. Era verdad que esa profesora nueva no era de confianza pero a él le parecía que esa vez si había acertado en algo, solo rogaba por que el cambio fuera para bien.

 

***

 

            -Lleva una hora en el baño, ¿qué está haciendo?.

-No lo se. Hace diez minutos dijo que ya salía, pero nada.

-Esto es absurdo...Moony, ¿te encuentras bien?. Preguntó Sirius Black tocando la gruesa puerta de madera.

-Ya voy. Escucharon que decía.

-¿Lo ves?. Te lo dije. Corroboró Petter sentándose en su cama.
 

Los tres llevaban una hora aguardando a que el chico pálido saliera del baño. Jamás se retrazaba tanto y el modo de responder tan enfadado, era también inusual.
James estaba a punto de tocar de nuevo cuando la puerta se abrió y Remus salió.

 

-Vaya, ya era hora. Dijo James enarcando una ceja.

-No tengo la culpa de que ustedes no se levanten más temprano. Yo siempre soy el último y entre el tiradero de Petter y el acicalado exagerado de Sirius yo no tengo tiempo para mi. Hoy decidí cambiar un poco las cosas así que...me voy. Tengo hambre. Y sin decir más, tomó su túnica negra y salió de la habitación, dejando tres mandíbulas bastante abiertas.
 

-Pero que le sucedió?. Sirius no creía lo que había escuchado.

-Debe ser el día. Respondió Petter encogiéndose de hombros.

-Tal vez. Murmuró James pensativo.

 

+++

 

            Remus caminaba con paso descansado y un tanto perezoso. Acababa de tomar el baño más deliciosos que pudiera recordar. Ese día había despertado con una sensación de superioridad y grandeza. Con indefinible capacidad de hacer y decir cosas de las cuales estaba seguro no se arrepentiría.
Tenía enormes deseos de saltar hacia el mundo sin importar nada. Su oportunidad se presentó en ese momento.

Brian Jonson era un chico bastante atractivo y cotizado; buen mozo y con una musculatura de envidiar. Remus reconocía sus cualidades y quiso probar “suerte” esa mañana. Hacía semanas que el alto Gryffindor le “coqueteaba” con descaro, ahora era el momento de corresponderle.
 

-Hola Brian, ¿cómo estás?. Saludó el chico deteniendo al trigueño en el marco de una puerta.

-Hola Remus. Bien, y tú?.

-Pues...no tan bien como quisiera, pero el intento realizo. Respondió recargándose con cadencia en un pilar cercano.-¿O tú que opinas?.

-¿Yo?...pues creo que eres...lindo. El chico se sentía nerviosos. Nunca se imaginó que el Tímido chico resultara tan insinuante.

-¿Lindo solamente?. Preguntó acercándose al alto chico, mirándole muy descaradamente.

-Atractivo. Brian tragó con dificultad. Remus se había acercado a su cuerpo al punto de pegarse al suyo cual envoltura.

-¿Atractivo?. Progresamos Brian. Tú eres muy...sensual. Me gustan tus músculos...tú piel es tan suave. Murmuró paseando su mano bajo el Jersey del nervioso trigueño.

-Remus yo...

-Provocador...cotizado...me pregunto si en la cama serás igual de bueno, como lo eres en natación. Me encanta verte en ese minúsculo traje de baño y contemplar tú...
 

Brian gimió al sentir la mano del pálido chico en su parte más privada. Aquello era una insinuación que no esperaba y a pesar de que hubiera deseado llevárselo a la cama en ese momento, no pudo. Estaba demasiado nervioso y su cuerpo no ayudaba en mucho.
 

-Oh Brian, ¿sabes que pienso?. Cuestionó Remus pegando aun más su cuerpo al del otro y sintiendo la evidente erección del nadador.

-¿Qué?. Preguntó con dificultad.

-Pues que...solo eres un hablador querido. No vales la pena. Adiós. Se alejó y despidió despectivamente mientras daba media vuelta. En realidad Brian Jonson no era lo que esperaba.-Idiota. Murmuró con burla al escuchar un leve quejido de indignación por parte del trigueño. Aquello iba ha ser divertido después de todo.

 

***

 

-Moony, ¿te encuentras bien?

-De maravilla Padfood...¿por qué lo preguntas?.

-Pues...no pareces el mismo de siempre. Respondió mirando al chico de pies a cabeza.

Llevaba ropa ceñida en su totalidad a todo el cuerpo. Cabellos revueltos, sudor y una sonrisa “malévola” que jamás le había visto.

-Tienes razón, no lo soy y eso es lo interesante. Con desfachatez se quitó la ceñida camisa y se tiró en su cama.
 

Aquel día había sido bastante movido. Citó a varias personas “interesantes” en lugares estratégicos. Tres no habían valido la pena, pero los dos restantes habían sido una “delicia”. Aun sentía como su cuerpo se movía al compás sincronizado de dos caderas.

Sirius le observó e hizo un gran esfuerzo por no gemir. La visión ante sus ojos era celestial: Remus a medio vestir, a su entera disposición y una noche larga y...

-Voy a cenar, ¿no vienes?. Se dio la vuelta. Demasiada tentación acumulada.

-No tengo ganas. Respondió el chico, recostándose sobre su lado derecho y cerrando los ojos.
 

Sirius suspiró. Definitivamente su amigo no estaba bien y desde hacía dos días lo notaba, parecía...”el seductor mas cotizado del mundo”.
Cuando entro en el Gran Comedor, sus dos amigos lo esperaban.

 

-¿Y Moony?.

-No quiso bajar. ¿Alguien sabe lo que le está sucediendo?.

-No, y eso es desconcertante. Nunca lo había visto comportarse de esa forma tan...

-Seductora. Dijo Petter y se sonrojó un poco al recordar que Remus le había dicho que era bastante atractivo.

-Si. James arrugó el entrecejo y tuvo que admitir que el cambio de su amigo era sorprendente y hasta cierto modo...agradable a las pupilas por su ahora nueva imagen, pero...-Tal vez la luna y su influencia. Dijo en voz alta.

-¿Qué?.
 

James les relató a los dos chicos la extraña predicción de la profesora Trelawney y tanto Petter como Sirius pensaron con detenimiento esa probabilidad.
 

-Pero jamás le había sucedido alo así.

-Él dijo lo mismo y...también mencionó algo sobre dejarlo hacer lo que deseaba o algo así.

-Pero la escuela entera habla de él James, hasta los profesores, jamás había visto a la profesora de herbología tan fúrica con Remus. Él jamás había desatendido una clase y coqueteado con....alguien.

-Lo se Sirius y es desconcertante.

-¿Cuánto durará esto?, extraño al Remus amable. Dijo el chico bajito y pensando que su nuevo amigo ya no le ayudaba en sus materias.

-No lo se...pero ahora lo investigo. Murmuró James y se puso de pie.

 

 

            -¿Has visto el nuevo aspecto de Remus Lupin el de Gryffindor?.

            -Si. Se ve perfecto. ¿Quién diría que él podría llegar a ser tan...

Un susurro y después una risita por parte de las dos chicas.
Esto estaba hartando al chico estoico Slytherin, y no solo a él sino también a cierto rubio que solo jugaba con su comida y gruñía de vez en cuando.

 

-¿Ya escuchaste la nueva comidilla de la escuela Lucius?. Preguntó Grand sentándose al lado del rubio.

-Como si en esta estúpida escuela no se pudiera hablar de otra cosa. Respondió entre dientes.

-Caramba Malfoy, pero si estás enfadadísimo hombre. ¿Estás bien?.

-Si, gracias Grand. Respondió con sorna el rubio.

-Y dime, tú no intentarás nada con el nuevo, renovado y bombón exquisito Remus Lupin?. Los que han tenido que ver con él han dicho que es...

-No me interesa. Dijo y con elegantes movimientos se levantó de la mesa y salió del salón. Grand quedó extrañado, pero pensó que aquel comportamiento se debía al enfado por no poder “aprovechar” la situación.
 

-Malditos, estúpidos, perros desgraciados. Maldecía el rubio mientras se dirigía a su habitación.

 

Desde que el nuevo comportamiento de su cachorro se evidenciara, él no lo había visto y ese día, cuando esperaba encontrarlo en Hogsmeade y aclarar algunas cosas, lo vio, si, pero con un par de serpientes ponzoñosas muy cerca de él y tocándolo con insolencia.
Lucius casi los mata por ello, pero a su cachorro parecía gustarle y los incitaba a más.

El rubio no había podido soportarlo y salió del lugar. No creía lo que veía, ¿en donde había quedado su tierno Remus?. Aquello era extraño. Era verdad que sus sentidos se extasiaban con la figura perfecta y provocadora del chico pero...no quería compartirlo, Remus era suyo solamente.

 

            Pasaba por el salón de profesores cuando un par de manos lo halaron, lo introdujeron a la habitación y después lo arrinconaron contra la puerta.
 

-Hola Lucius. Saludó una sensual voz entre las penumbras de la habitación.

-¿Remus?. Preguntó desconcertado.

-¿A quién esperabas?, ¿o es que a caso hay alguien más?. El chico Gryffindor comenzó a lamer el cuello del rubio, provocando escalofríos en su cuerpo.

-Eso debería preguntarte yo. Trató de sonar enfadado, pero las caricias se intensificaban, incluso su cachorro estimulaba su miembro con la rodilla mientras desabotonaba su camisa y le acariciaba.

-No te pongas celoso Lucius, sabes que tú eres...especial. Le mordió la oreja con descaro.

-Si, pero eso no lo decías cuando ese par de víboras te tocaban. Lucius se apartó y arregló un poco sus ropas. Estaba enfadado y no cedería tan fácilmente.

-¿Me viste Lucius?. Preguntó el chico acercándose al rubio por detrás.-Pero no te enfades, solo les mostraba la forma mas eficaz de...

-Tocarte. Gruñó el rubio con rabia. El solo recordarlo lo enfermaba.

-Lucius, Lucius, jamás te había visto tan molesto. Rió sin perder la sensualidad.-Despreocúpate, solo contigo siento arder mi piel al máximo. Solo tú puedes apagarme y en este momento deseo que lo hagas como solo tú lo sabes hacer. Ronroneó en el oído del rubio y este cerró los ojos al sentir las manos juguetonas de Remus sobre su miembro.-Vamos Lucius, hace día que no tenemos sexo, te extraño, te deseo...eres el as en la cama. ¿A caso mis gemidos no lo demuestran?.
 

Lucius ahora respiraba aceleradamente. ¿En qué momento su cachorro se había trasformado en una máquina sensual y excitante?.
 

-Vamos Lucius. En verdad te deseo, yo confío en ti. Continuó besando el cuello y hombros pero en ningún momento dejó de frotar el miembro ya erecto del rubio.
 

Lucius se rindió y en un rápido movimiento abrazó a Remus y lo besó con pasión pura. Sus lenguas chocaban y se enredaban mientras sus manos luchaban por desprenderse de la ropa y acercar sus cuerpos hambrientos.
 

-Este lugar es peligroso. Murmuró Lucius mientas atraía a Remus y lo sentaba en sus piernas.

-Eso es lo excitante. Correremos el riesgo. Sonrió ronroneando nuevamente.
 

Lucius lo envistió de inmediato. No sabía que le ocurría a su chico “tímido” pero ya después lo averiguaría. En ese instante solo quería apagar su calor en el cuerpo de su mejor amante. En pocos instantes escuchó con deleite su nombre en un gemido placentero y erótico.
Si...podía acostumbrarse a esa nueva faceta...pero él solo podía tocar al cachorro.

 

***

 

-Vaya...si estás hambriento Remus.

-Si. Respondió mordiendo pan, cereal, jugo y fruta a la vez.

-¿En donde estuviste anoche?. Cuestionó un receloso Sirius.

-Sonaré grosero pero...no creo que te importe. Sonrió y continuó comiendo.
 

Sirius gruñó y Petter acalló su risita.
 

-Moony, creo que debes saber algo acerca de...

-¿Me pasas la mermelada?.

-Remus, debo explicarte el por qué....

-James, me siento bien. Han sido los tres días mas excitantes de mi vida y no planeo parar. 


Decretó devorando su cereal y al instante recogió sus cosas y se marchó. El “ejercicio nocturno” le despertaba el apetito, aun mas cuando había sido toda la noche.

 

-¿Qué vamos ha hacer James?.

-¿Esperar?.

-No podré soportarlo mas tiempo. Gimió Petter.

-Solo son tres días más...¿qué cosas mas puede hacer que no haya hecho ya?.

-Su reputación será un fiasco después de esto. Él no va a soportarlo. Dijo Sirius con tono preocupado.

-Remus es fuerte, podrá con esto. Además los profesores ya están enterados.

-¿Y los alumnos?.

-Eso Petter...es otro asunto que se arreglará solo. Sonrió el chico de gafas y al igual que Remus se levantó.
 

6 días de efectos lunares en los que la rebelde personalidad de Remus haría acto de presencia. Todo sonaba divertido e interesante, pues las cosas que su angelito amigo hacía no eran precisamente buenas obras caritativas. Ya le ayudarían a solucionar todo después. Remus tenía que disfrutar mientras pudiera.

 

+++

 

            Clase de pociones dobles y Severus Snape no le había mirado para nada.
A pesar de sus insinuantes poses no logró que le mirara.
¿A caso había enfriado aun mas su corazón?.
Ahora le miraba lavar el material utilizado. Siempre tan perfecto, tan seguro y atractivo.

 

-Hola Severus. Saludó acercándose a él, pero el Slytherin lo pasó de largo y se dirigió a ordenar sus cosas.

-¿Harás algo esta noche?. Volvió a intentar conversación con su más sensual tono.

-Estudiar. Respondió apenas audible.

-Y si lo hacemos...

-No. Déjame en paz. Gruñó y salió de la habitación.

-Qué carácter Severus...pero así me gustas. Sonrió y se sentó en una de las mesas a pensar.
 

Podía tener lo que quisiera y a quién deseara, pero Severus Snape era diferente. Su “presa” mas grande, cotizada y llamativa. Desde que aquel extraño comportamiento lo asaltara, había querido abordar al frío Slytherin y meterlo en a cama más próxima para devorarlo...pero el chico gélido era distinto a los demás.
No por nada lo Amaba y Deseaba con intensidad. Tenía que idear un plan para atraparlo, dejarlo sin escapatoria y junto a él.
Tamborileo sus dedos sobre la gruesa madera de la mesa y sin desearlo aplastó a un mosquito.


-Qué deprimente. Dijo con “pena”. Levantó su mano y la observó.

 

En su rostro se dibujó una sonrisa malvada e ingeniosa.
 

-Creo que ya tengo mi plan...todo esto será de nosotros...nos vamos a divertir. Rió lamiendo sus labios con deleite.
 

Si su plan no funcionaba, nada lo haría y tendría que soportar que sus entrañas se quemaran solas al pensar en su Sev en muy poca ropa y en una posición no tan...decente.

 

***

 

-Hoy te ves...tranquilo Remus.

-Nada del otro mundo Petter. Respondió sonriente y se llevó una pera a la boca.

-¿Y esa fruta?. Preguntó el chico bajito, señalando una muy buena cantidad y variedad de fruta sobre la cama del chico pálido.

-Ha, esto es un entremés. Sonrió aun más.

-¿Para qué?.

-Antes de comer hay un entremés Petter y la verdad no hay mejor aperitivo que fruta perfectamente bien seleccionada. Volvió a morder la pera.
 

Petter tragó saliva. La pose de “estrella de cine” que Remus ofrecía sobre la cama, era una invitación muy clara y directa a lo prohibido.
 

-Ya...hiciste tú valija?. El chico bajito se encaminó hacia el closet

-No, aun no.

-Deberías apurarte, nos vamos dentro de una hora. Dumbledore se está haciendo cargo en este momento de....¿De qué te ríes?.

-De lo estúpido de todo esto. Sino lo viera no lo creería. Rió aun más sosteniendo su estómago.
 

Petter enarcó una ceja y Remus trató de explicarse.
 

-Es que...¿quién diría que el viejo Howarts tienen que ser evacuado de emergencia?. Ni toda la magia ni los años de experiencia prepararon al colegio para esta invasión. Hogsmeade estará repleto de estudiantes por tres días consecutivos. Continuó riendo sin parar.

-Yo lo veo grave. Esos bichos son peligrosos.

¿Peligrosos?, sino son más que mosquitos apareándose.

-Pero...bueno, mejor alista tus cosas. Tal parece que Dumbledore dirigirá la ida ha...

-¿Ida?, dirás Huida. ¿Por qué dijo el director que no quería fumigar el castillo?...Oh si, porque “las criaturas tienen derecho a vivir sin molestias”. Estas serán las mini-vacaciones mas agradables de toda mi vida. Despejó una lágrima de su mejilla. Tanta risa lo estaba “matando”.
 

Petter le miró inexpresivo. Aquel cambio iba empeorando y no quería ni imaginar lo que del pueblo Hogsmeade sería después de la visita del “rebelde seductor”. Terminó de meter algunas cosas en su valija y se encaminó a la salida.
 

-Te esperamos abajo, James y Sirius son los encargados de los de primer año.

-De acuerdo. Respondió el chico aun riendo.
 

Petter asintió y salió de la habitación.
 

-Bien...es hora de actuar. Se dijo Remus levantándose de la cama para “prepararlo todo”:

 

***

 

            Maldecía su suerte, al colegio, a la magia y a los estúpidos insectos que se apareaban en el castillo.
Estaba convencido de que alguien había llevado los “Ictucar” al colegio y ahora por su culpa y las buenas obras del director, tenían que marcharse unos días para que los insectos se repropusieran a su antojo por toda la escuela.

 

-Malditos bichos. Se dijo mientras echaba varias cosas a su pequeña valija.
 

Los Ictucar no eran insectos comunes, eran una especie de plaga carnívora, devoradores de todo a su paso. Solían andar en grupos y habitar lugares amplios para su reproducción, el cual dejaban al cabo de tres o cuatro días después del ritual. Jamás nadie imaginó que los Ictucar podrían tomar Howarts como nuevo hogar, pero así  había sucedido. El director ordenó evacuación total del castillo. No podía dejar a los estudiantes a merced de carnívoros bichos como esos, que aunque pequeños, podían devorar una vaca entera en minutos.

Un simple hechizo bastaría, pero no, Dumbledore siempre tan caritativo con todos. ¿Y las clases?. Tres días era una pérdida de tiempo.
Volvió a gruñir abriendo su armario y buscando algunas cosas.

Ya todos se habían marchado. Planeó quedarse y adelantar clases, pero los bichos lo habían encontrado y había sido difícil escapar. Ya comprendía el porque no debía acercarse a ellos. Ahora tendría que ir hasta Hogsmeade caminando, con varias heridas en el cuerpo y un enfado mega especial.

 

-Y si te veo con alguien...te mato. Puntualizó cerrando la valija de golpe. Y es que su enfado no solo era por las clases, los bichos o su suerte, sino por cierto Gryffindor que ya no soportaba.

Con sensual descaro seducía, caminaba y hablaba. Toda la escuela murmuraba sobre él y si le sumaba sus malditos deseos por poseerlo, toda su vida era un desastre.
 

-No me harás caer Lupin, no con esa fachada de niño rebelde. Gruño entrando al baño y recogiendo sus objetos de aseo.

Había hecho un gran esfuerzo por contener sus impulsos en clases. El cínico chico lo miraba, sonreía y le hablaba con erotismo. Era el pecado convertido en vida y como mortal en realidad había resistido, ¿Pero por cuanto tiempo mas?.
Estaba celoso, deseoso y enfadado consigo mismo por ser tan débil pero...se veía tan sexy con su nueva imagen ruda.

Suspiró, de nuevo el corazón hablaba.
Movió su cabeza para disipar ideas, tomó lo necesario y regresó a la habitación, pero para su sorpresa algo había sobre su cama que le llamó la atención.
Un cesto de fruta variada y una nota que abrió por curiosidad.

 

“DISFRÚTAME”

 

Decía solamente, miró el cesto con desconfianza, ¿quién lo había enviado?. Si bien sabía el colegio estaba vacío, o eso supuso pues un ruido a su espalda lo sacó de su error.
 

-Hola Sev. Le saludaron con alegría.
 

Cerró lo ojos y respiró hondo, ¿por qué precisamente él tenía que estar ahí?.
Lo encaró decidido a correrlo, no quería mentiras ni nada que ver con aquel chico del cual nunca...
Paró de improvisto y su boca seca se abrió un poco por la impresión. Frente a él la “lujuria” se hacía evidente.

El chico Gryffindor permanecía recargado en la pared del fondo. Cuero negro lo vestían. Camisa sin mangas que dejaban a la vista unos brazos delicados y un  poco musculosos; pantalones lisos y ajustados a su esbelta y atractiva figura. No llevaba zapatos, al cuello un dije de “luna”  de adorno y el cabello levemente mojado y libre le caía a los hombros con sensualidad.
Remus sonrió y se acercó al estático Slytherin con pasos lentos y cadencia al andar.

 

-Parece que no te da gusto verme.
 

Severus no parpadeaba, aquello tenía que ser un sueño erótico muy cruel a sus sentidos.
 

-¿No respondes?. Esto es grave. Sonrió parándose a escasos centímetros del anonadado chico.
 

Tragó con fuerza. Si, aquello debía de ser solo una ilusión producto de sus sentimientos frustrados y anhelantes.
Remus se acercó un poco mas al rostro del Slytherin y con toda naturalidad le lamió los labios, delineándolos con fogosidad.

Al percibir una calidez, parpadeó y se alejó del Gryffindor. Él era real.
 

-¿Qué haces aquí?. Articuló e inconscientemente se mojó los labios.

-Vine a...traerte un regalito. Dijo señalando el cesto de fruta

-Deberías estar en Hogsmeade. Respondió Severus y en el acto continuó con su actividad de preparar su equipaje.

-No...no quise ir. Todo lo interesante está en este lugar.

-Sal de aquí Lupin. Ordenó Severus con temor a no controlar sus impulsos mas que con furia.

-Mmm, eso será imposible. Respondió el chico, sentándose junto al cesto de fruta.
 

El Slytherin enarcó una ceja.
 

-El colegio está lleno de Ictucar y me temo que no podremos salir. Estamos atrapados. Sonrió y mordió una manzana.

-¿Y cómo llegaste aquí?. Preguntó el chico serio evitando mirarle.

-Eso no importa, lo importante es que estamos atrapados en tú habitación y que tendremos que permanecer aquí...solos.
 

Volvió a morder la Manzana, esta vez con desfachatez, absorbiendo con los labios el líquido de la roja fruta.-Delicioso.

Eso era demasiado para la cordura del chico Slytherin. Definitivamente estar encerrado con él solo le haría cometer estupideces.
Dio media vuelta y a punto estaba de salir cuando escuchó:

 

-Le puse un hechizo a la puerta. Así nos protegemos de una “invasión”. No te recomiendo que la abras.

-Maldita sea. Murmuró, eso no le podía estar sucediendo a él.

-Oh Sev, relájate, toma asiento y disfruta de una de estas deliciosas frutas afrodisíacas. Recomendó el chico devorando la manzana con sugestión. 

-“No debo, no puedo”. Se decía Severus cerrando los ojos para evitar caer en tentaciones.

-¿No te gustan las manzanas?. Hay otras cosas que podrían gustarte, como: Peras, naranjas...Uvas. Tomó un racimo, lo puso sobre la cama y cortó tres redondas uvas. Después guardó silencio.
 

Severus abrió los ojos ante el repentino silencio y se arrepintió de haberlo hecho. El chico pálido se había recostado en su totalidad sobre el lecho y lo miraba con ardiente seducción.
Tomó una uva y la mordió un poco, después su lengua jugó con ella, delineó sus la labios con el dulce líquido y al finalizar los mojó, disfrutando.

 

-Son estupendas. Ronroneó comiendo la fruta.
 

Indudablemente Remus lo estaba excitando y aunque sabía que “debía” salir de ahí, no podía. Estaba extasiado con la visión rebelde y sexy del chico pálido.
Continuó mirando, sintiendo que su miembro se “emocionaba” .
Remus bajó su mano y desabotonó su pantalón, después se puso de pie y caminó hacia Severus, el cual en ningún momento despegó la mirada.

 

-Deberías comer algo. Propuso llevándose a la boca la segunda uva.

-Lup...Remus...no...

-Son únicas, deseables y apetitosas. No se porque las rechazas. Dijo acercando la tercera uva al rostro de Severus, después con movimientos casi lentos abrió la boca para acercarse y comer la fruta, pero por “descuido” cayó dentro de sus pantalones y el “decepcionado” chico “sufrió”. 

-Hay...se me cayó. ¿Ahora cómo la sacaré?. Se preguntó “alarmado” y en tono por demás tentador y...placentero.
 

La mano de Severus tomó vida propia acercándola al pantalón semi-abierto. Remus lo miraba, mordiéndose el labio inferior y cuando sintió un roce en su miembro, gimió.
Este solo sonido bastó para encender en su totalidad al Slytherin, el cual cerrando la distancia abordó los labios rojos de Remus con deseo.

Sus lenguas se encontraron y el Slytherin la mordió y saboreó a placer. Esa boca sabía a “fruta prohibida” y la disfrutaba hasta el punto de gemir por el deseo contenido.
Remus pegó sus cuerpos aun mas y en el momento en que se separaron para tomar aire, besó el cuello del Slytherin mientras sus caderas friccionaban con movimientos candentes.

Severus comenzó a desabotonar la ceñida camisa y de inmediato buscó el torso que tanto había extrañado.
No le importó lo que le había sucedido al tímido chico, solo importaba que volvería a ser suyo muy pronto después de tanto tiempo.

 

-Sev...Ámame. Le susurró al oído con éxtasis, pues el serio chico lo acariciaba como nunca lo hizo.
 

Severus devoró el cuello del chico y con pasos lentos lo acercó a una cama para depositarlo con y ternura en ella.
Volvió a besarle en los labios con loco frenesí y ha acariciar su cuerpo con decisión.
Remus logró arrancarle el Jersey y la camisa a Severus y con fina delicadeza acarició su tórax y espalda. Amaba la sensación de su piel entre sus manos.

 

-Iluso de mi...¿cómo iba a escapar de ti?. Murmuró Severus mordiendo una oreja del chico bajo él.

-Te amo Sev y seducirte es mi misión. Suspiró.

-¿Y los otros?. Preguntó el Slytherin mordiendo el cuello pálido con rabia al recordar.

-¿Cuáles otros?, solo tú eres mi Vida y mi Amor. Gimió arqueando un poco la espalda por el dolor.

 

            Severus entonces le miró a los ojos y sonrió. Aquello se escuchaba muy “dulce” pero...¿por qué le costaba trabajo creer?.
Inesperadamente sintió que Remus cambiaba posiciones. El chico pálido le besó el cuello, torturó las tetillas endurecidas, lamió cuanta piel desprotegida encontró, mientras el recio chico disfrutaba las sensaciones y acariciaba las caderas del chico que se movían lentas pero eficazmente.

 

-¿Y la uva?. Cuestionó Remus con sonrisa “maliciosa”.

-Eso no es problema. Respondió Severus y en el acto sus manos viajaron hasta el sitio donde la pequeña fruta había desaparecido y con sensuales caricias las introdujo en el pantalón.

-Oh Sev. Pronunció cerrando los ojos y sintiendo como su amante besaba su abdomen y estimulaba aun mas su erecta hombría.
 

Severus bajó lentamente, besando y lamiendo a su paso. Repentinamente una de sus manos llegó hasta la espalda del pálido chico y con sutileza lo hizo recostar un poco sobre su regazo sin dejar de detenerlo. Su boca continuó besando libremente hasta llegar al sexo del chico que lamió un poco para sentir su calidez.
Remus arqueó y gritó con embriaguez absoluta. Su Severus por fin lo estaba amando nuevamente.

 

-Creo que la encontré. Le informó el Slytherin con brillantes ojos y dándole la pequeña uva.

-Ya no creo que sea necesaria. Por fin has decidido comer. Respondió sonriendo y levantándose de su cómoda posición.
 

Severus lo imitó y ambos chicos volvieron a besarse.
 

-Necesito sentirte mío. Exclamó Severus mientras se deshacía del pantalón ceñido de su amante.

-Soy tuyo Sev, Te Amo. Respondió imitándolo al Slytherin, el cual al ver finalizada su tarea observó con detenimiento el bello cuerpo de su amante.
 

¿Cuánto había soñado con volver a tomarlo con pasión?: Noches de húmedos sueños, amargos despertares y falsos consuelos. Ahora lo tenía frente a él y nada ni nadie evitaría que lo amara como nunca.
 

-Remus. Suspiró besando su frente.
 

El Gryffindor tomó la mano de su amor y la colocó en su costado.
 

-¿Lo sientes?. Es la señal que me indica como tuyo. Le dijo besando sus labios levemente.
 

Severus reconoció la cicatriz, la marca de pasión, su marca de celos y de poderío. Si, Remus era suyo y nadie podía evitarlo, lo atrajo hacia si y disfrutó su desnudez, su erecta hombría, el rápido latir de su corazón.
 

-Sev, Mi Amor, Te Amo. Le confesó nuevamente el pálido chico y sin esperar reacción por parte de su estoico amor, lo empujó con firmeza a la cama y comenzó su manera de amar.

Adoraba el cuerpo delgado y místico del Slytherin, sus hombros anchos y musculosos por los trabajos en pociones. Amaba sus manos fuertes y ásperas por su dedicación al estudio y amaba su carácter por creerlo interesante y bello.
Besó su cuello, bajó lentamente por su tórax y casi imperceptiblemente posó la “uva perdida” sobre el ombligo del Slyrherin.
 

-No la desperdiciemos, sugirió succionando el ombligo con lengua ardiente.
 

Severus arqueó y jadeó un poco. Jamás pudo borrar de su mente la traviesa boca de su amante y ahora disfrutaba de su torturante exquisitez de nuevo.
Lamió y succionó varias veces y su mano recorrió la hombría de su Amor. Acarició un poco y después optó por seguir los mismos movimientos que su lengua efectuaba, los cuales consistían en fricciones lentas, cálidas y mordiscos fatales.
 

Severus gimió sin evitarlo. Sus caderas se movían con ritmo desenfrenado. ¿Quién diría que el famoso témpano de hielo Severus Snape se rendiría ante el más “débil” oponente?.
 

-Remus. Llamó, sentía que no soportaría más.

-¿Si amor?. Respondió el chico subiendo nuevamente y encarándolo.
 

Como respuesta Severus introdujo un dedo en el interior de su distraído amante cuyo ronroneo señaló su gozo.
El Slytherin volvía a tomar el control de la situación y en rápidos segundos volvió a estar en la cima, teniendo al chico pálido bajo su cuerpo e introduciendo dos dedos más para la dilatación perfecta.

 

-Mmm. Arqueó y se quejó el chico con ardiente deseo.
 

Movió sus dedos con tacto y decisión, mientras acariciaba la masculinidad erecta del chico.
 

-¡¡¡SEV!!!. Gimió al sentir una descarga eléctrica de erotismo.

-Mi Remus. Dijo posesivamente y en el acto lo haló hasta él, lo besó con salvajismo y lo penetró con poderío.
 

Un grito se perdió entre los besos posesivos del Slytherin. Ahora lo sentía de nuevo e iba a disfrutarlo.
Comenzó a moverse muy despacio, acariciando la espalda pálida y sudorosa

-Oh Amor. Se quejó con deseo el Gryffindor. Por fin volvía a ser tomado por su único Amor.

-Dime...dime que eres mío. Pidió Severus entrecortadamente, aumentando el ritmo del vaivén.

-¡DIMELO!. Exigió al no recibir respuesta.

-Soy...soy tuyo. Solo tuyo Sev. Respondió el chico al sentir como su amante tocaba su punto éxtasis.

 

Severus sonrió y lentamente lo recostó en la cama. Remus enredó sus piernas a la cintura del estoico chico y sintió las arremetidas con más fuerza y pasión.
 

            Amaba su fiereza.

            Amaba su sencillez.

            Amaba su posesiva obsesión

            Amaba su rebeldía oculta.
 

-Sev, más. Pidió Remus sintiendo el clímax próximo.

-Eres mío Remus, solo mío. Gimió devorando y mordiendo los labios hinchados de su amante y este correspondió deseoso.

-¡Mi Amor!. Gritó e Gryffindor cuando hubo llegado al orgasmo.

 

Su cuerpo tembló y se abrazó a su amor, sintiendo su sudor, aroma y el mismo líquido ardiente que le inundaba las entrañas como en mil noches soñó.
Severus se mordió el labio y se sintió estallar con magnificencia. Su abdomen empapado con la semilla de su amante le indicó que también él había concluido. Lo había vuelto a hacer.
Cerraron los ojos y frente contra frente aguardaron a regular su respiración.

 

-Solo una pregunta. Dijo Sverus sin despegarse de aquel cuerpo suyo por derecho.

-¿Si mi vida?.

-Tú...trajiste a esos bichos y preparaste esto verdad?. Le miró con brillo indagante a los ojos.

-Eso es algo que....es obvio. Sonrió besando fugazmente los labios del Slytherin.

-Te comportas extraño. Murmuró sin despegar su boca de la de su amante.

-Todo es por ti Sev, hasta un cambio de Personalidad.
 

            Severus no respondió, solo supo que los próximos tres días los pasaría al lado de la lujuria rebelde y que solo suyo sería.
Tal vez al final de aquel “sueño” todo regresaría a la normalidad, pero por ahora podía darse el lujo de hacerlo suyo cuantas veces lo quisiera.
 

Remus sonrió, estaba seguro de lo que Sevrus pensaba.
 

-¿De qué te ríes?. Preguntó enarcando una ceja.

-De lo mucho que nos vamos a divertir Mi Amor...aun queda mucha fruta....

 

KATRINNA LE FAY

 

Lo volví ha hacer, junté a mi Severus y Remus de nuevo ^_^

Y también le di una personalidad deseable.

En verdad me gustan los dos ^_^

Gracias por escribirme sin esto yo no continuaría.

Hazme saber tus comentarios acerca de esta mini saga a cualquiera de mis tres direcciones, en verdad lo aprecio:

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katrinna_le_fay@yahoo.com.mx 

shania_xs@hotmail.com

 

Hasta la próxima y un gran, gran saludo y dedicación a Itzukiai por publicar mis fic, a Doris Moon que es tan linda conmigo y me soporta ^_^ y a Claudia que es la luz de mi vida. Anímate pronto corazón. Y Claro, a todos ustedes que hacen esto posible. Gracias.