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FanFic
basado en Harry Potter
By Katrinna le Fay
Corría, lo
hacía con todas sus fuerzas. Los arbustos a su paso se doblaban y su acelerada
respiración pedía a gritos un descanso, los pulmones explotarían de un
momento a otro.
Tenía
que salvar su vida, había perdido su varita en el camino y ahora solo le
restaba huir como un cobarde, con la pierna rota y el rostro pálido manchado de
sangre.
Un
pequeño claro lo recibió en seguida, sino se adentraba de nuevo en el bosque
moriría pero ya no podía seguir corriendo y el traspié que dio lo tiró
indefenso en el rocoso piso. Ahora solo esperaba su merecido.
Unos
pasos le indicaron que estaba perdido, trató de respirar tranquilo pero esos
seres espantosos....¿por qué ellos de entre todas las criaturas del mundo?.
Cerró
los ojos cuando el claro se percibió frío, opaco, triste y muerto. Ningún
pensamiento alegre, nada de felicidad, solo desgracias que su mente gritaban
mudamente en su interior.
Sintió
un gélido aliento sobre él....sintió desesperación y locura...sintió que
sus fuerzas se evaporaban y sintió que caía en un remolino oscuro, sin
vida...solo esperando lo que sea que viniera.
Cuando abrió los ojos miró el claro del bosque y miró la luna
menguante sobre su cabeza. Trató de incorporarse pero todo le daba vueltas; su
cuerpo estaba entumecido y un sudor frío bajaba por su exagerado rostro pálido.
-No
te muevas...debimos traer chocolates. Lo siento mucho. Escuchó que alguien le
decía.
Volteó
un poco y se encontró con la mirada triste de un chico a su lado.
-Pero
donde...
-Te
desmayaste, llegué a tiempo para quitarte al Dementore de encima...creo que iba
a besarte. Explicó con un nudo en la garganta.
-Oh.
Fue todo lo que dijo y pese a las protestas de su amigo se incorporó.
-Lo
siento, no pensé que el hechizo resultara tan...peligroso. No debí insistir
en...
-Cállate,
ya paso. Le silenció con su eterna y brillante sonrisa.
-¿Pero
que hubiera pasado si no llego a tiempo?. Esa cosa te hubiera...
-Era
solo un boggart, no creo que fuera para tanto.
-Pero, ¿de que hablas?, esas cosas pueden tomar la forma del miedo e incluso sus “propiedades”. Era un Dementore e iba a matarte sin misericordia. No, no puedo perdonármelo.
-Cálmate,
estoy bien y no me tocó. Yo debí ser mas prudente y no lanzar hechizos sin ton
ni son...eso solo me llevó a perder mi varita, a lastimarme la pierna y ha
rasguñarme la mejilla. Sonrió tocando su herida, viendo que de ella aun
emanaba bastante sangre.
-Debemos
curarte eso.
-No
podemos ir a la enfermería...no quiero que nos pregunten por lo que estábamos
haciendo, podrían reprenderte y tú puesto de prefecto estaría en peligro.
-A
mi no me importa esa estupidez ahora, lo que me importa es llevarte a ti a que
te...
-James...mejor
siéntate y cállate...la cabeza me va a explotar. Rió, indicándole al
preocupado joven de gafas que se sentara a su lado.
El
chico obedeció pero no se atrevió a mirarle a los ojos. Se sentía culpable, más
aun de saber que su peor temor había atacado a uno de sus mejores amigos.
-Sabes
James, aun no estoy listo para ser un buen guerrero en el campo de batalla, me
falta demasiado y...sino pude con un simple Dementore, jamás podré pelear
contra un Death Eaters; soy yo el incompetente.
-Pero...
-Una
simple Luna llena es mi temor y no podíamos entrenar con ella...¿qué íbamos
a hacer?, ¿Matarla a soplidos o pegándole con la varita?.
James
rió de solo imaginarlo.
-Creo
que tú miedo fue una excelente forma de entrenamiento James. Soy yo el del
problema, no tú.
-Pero
fue arriesgado, solo somos dos y....
James
guardó silencio. Se recargó en el tronco tras él y suspiró. Hacia unas horas
habían escapado de su habitación para internarse en el bosque y
“entrenar”.
Habían
escuchado hablar de una tal “Orden del Phoenix” y querían ingresar en ella,
solo que para eso tenían que ser grandes magos y por supuesto Aurores en cierto
sentido.
Sirius
como siempre estaba cumpliendo un castigo, se había peleado con Severus y
ahora, junto con él, tenían que encerar todo el primer piso.
Petter
no había querido ir, argumentando tener tarea, pero claro que a las 2 de la mañana,
en pijama y en la cama aquella excusa solo sonó a: “tengo miedo”.
Así
que solo quedaban James y Remus, los cuales planearon ensayar con un pequeño
animalito que les daría a conocer sus miedos más profundos y como James conocía
un hechizo de confusión y de impregnación de sentimientos, el Boggart había
confundido los miedos de Remus por los de James y lo persiguió por todo el
bosque.
Tenían
dos meses entrenándose y sabían que después de Howarts, su destino estaba
marcado.
James
miró a su amigo de reojo y no evitó que un quinto remordimiento le asaltara.
Acababa de pasar Luna Llena y Remus se encontraba aun muy débil, pero James era
testarudo y cuando se le metía algo a la cabeza lo cumplía ya fuera que los
resultados salieran positivos o negativos, él se arriesgaba.
En
un principio la idea de pelear con un “simple” Dementore le fascinó,
dominaba a la perfección el “Especto Pantronus” y no sería mucha molestia,
pero jamás se detuvo a pensar en su amigo, que aunque excelente alumno en DCAO,
su estado de salud en ese día no le ayudó en mucho.
¿Y
si le hubiera ocurrido algo...que habría hecho?.
Definitivamente
no se perdonaría jamás que su amigo sufriera consecuencias funestas solo por
su obstinada cabezota.
-James...tengo
un poco de frío, regresemos al castillo...pero antes necesito buscar mi varita.
Susurró el pálido chico incorporándose.
-Si...creo
que vi en donde cayó solo que no pude recogerla por...cuidado. Le detuvo, pues
el chico tropezó nuevamente.-Aun no estás bien...y yo que no soy bueno para
los encantamientos “médicos”...cobarde Wormtail, ahora que lo necesitamos
está en su camita apaciblemente dormido.
-No
es su culpa James, él solo no quería venir y es válido. Nosotros fuimos los
inconscientes al venir aquí solos. El bosque no es muy seguro que digamos y...
-Pero
lo conocemos a la perfección.
-Como
animales James, pero como personas tenemos la desventaja de que las criaturas
nos huelen a humanos y eso no es muy bueno. Tu puedes transformarte pero yo no.
-¿Me
estas retando?. Preguntó con una sonrisita mientras ayudaba a su amigo a
sentarse en un tronco.
-Solo
digo que no pensamos las cosas detenidamente. Eso también se debe de planear,
no podemos salir al ruedo sin....espada por lo menos. Sonrió el chico y con un
quejido apoyó la pierna en el suelo.
-¿Te
duele mucho?.
-Creo
que...me rompí el fémur o algo así.
-Oh
Remus, a veces soy un idiota. Cuando Sirius se entere me va a matar.
-Nos
va a matar James. Primero nos reclamará por no haberle informado, después nos
reprenderá por ser atolondrados y ya después nos abrazará y suspirará
aliviado. Guiñó, haciendo saber que conocía al chico rebelde muy bien.
-Vaya
si lo conoces.
-Pues...no
por nada es uno de mis mejores amigos aunque él y tú lo son aun más...y
hablando de más...viendo que tendremos que esperar un buen tiempo hasta que el
dolor aminore o ideemos otra cosa, conversemos. Propuso el pálido chico con
sonrisa.
-¿Cómo
de qué?.
-Desde
hace unos meses he querido preguntarte esto pero no encontré oportunidad.
-Bueno,
pregunta, solo no me comprometas por favor o mañana tendré reclamos de las
personas...mi mirada es delatora. Rió el chico moreno.
-Lo
se y prometo no cuestionar cosas imposibles. James...tú y Sirius tienen algo
que ver?. Preguntó sin mirarle, un tanto nervioso por la cuestión pero dudoso,
desde hacía unos días que la pregunta le rondaba la mente.
-¿Cómo?.
Preguntó James sorprendido por aquel tema.
-Si...bueno,
no es secreto de nadie que ustedes dos son desde no se cuanto tiempo los mejores
amigos, pero yo quería saber, si no es incomodidad para ti, si entre tú y él
hay algo más que amistad?.
James
sonrió, se dio cuenta de que su amigo estaba demasiado nervioso y ni siquiera
le miraba.
El
inocente Remus era un chico encantador.
-¿Si
fuera así, a ti te molestaría?. Preguntó con estrategia.
-No,
no, para nada, solo que...suena tonto pero ya sabes como son mis ideas locas;
son de esas cosas que llegan a tú cabeza sin que te des cuenta y...
-No.
Remus
miró a James sin comprender.
-No,
entre él y yo solo hay amistad. He de confesarte que en un principio no negué
que yo quería una relación más profunda con él pero...me di cuenta de dos
cosas.
-¿Cuáles?.
Preguntó aun sorprendido de la confesión.
-La
primera de mis sentimientos y en segunda de los sentimientos de Padfood....¿sabes
a lo que me refiero?.
Remus
bajó el rostro y asintió. Tal vez no fue buena idea comenzar esa conversación.
-No
te sientas mal, estamos en confianza, ¿o acaso yo no lo se todo?.
-Si
pero...es difícil para mi hablar sobre Sirius, más aun hablar sobre lo que
siente por...
-Es
normal, lo ves todos los días: en sus ojos, en sus muestras de afecto. El chico
prácticamente vive por y para ti, no es difícil no verlo.
Remus
enrojeció.
-Pero
no te sonrojes, es la verdad aunque...no me cabe en la cabeza y créeme que lo
he intentado hacer desde que me enteré, ¿cómo diablos te fijaste en Severus
Snape?. Preguntó ahogando una risita.
-No...no
lo se, solo se dio y ya. Respondió aun más rojo.
-Es
un tipo extraño Remus y Sirius lo odia...en buena parodia te metiste.
-Si
pero...Sirius no sabe nada.
-Lo
se, pero no es ciego e intuye algo, ¿por qué crees que siempre pelea con
Snape?. Piensa que él solo trata de engancharte para hacerlo enfadar y eso
obviamente no le gusta. Tú eres para Sirius una joya, lo más valioso.
-Pero
él para mi es solo un buen amigo James, un buen y sólido amigo con el que me
meto en problemas, castigos y travesuras.
-¿Y
no has pensado en darle una oportunidad?. Preguntó el chico de gafas con total
seriedad.-El sabría hacerte feliz, te daría lo que tú necesitas y que Snape
no te da y por lo que veo, aun continua enfadado por lo de la broma y no creo
que...
-No
puedo. Respondió en un mormullo evitando que las lágrimas salieran.
-¿Por
qué?. Su voz era cada vez más ansiosa.
-Porque...no
sería justo para ninguno de los dos. ¿Crees que para mi es muy bonito ver
todos los días sus muestras de Amor y no poderlas corresponder como él se lo
merece?, ¿crees que no he pensado en darle una oportunidad y verle feliz?. Lo
he pensado James pero creo que él se merece un amor puro que le corresponda al
100%.
Respondió
sin esconder más sus sentimientos, necesitaba desahogarse, que alguien le
escuchara.
-Sería
muy fácil para mi decirle SI y verle sonreír, pero no es tonto y se daría
cuenta de inmediato de que yo no lo amo y de que solo pienso en...”él”.
Porque así es James, yo solo pienso en Severus día y noche. Lo veo y me duele
su indiferencia, su desamor, su fría postura que me congela y rompe el corazón.
No puedo evitar amarle y eso me carcome el alma.
Tapó
su rostro y lloró libremente. Desde hacía tanto tiempo que todo aquello le
consumía el alma y no encontraba el momento ni la persona indicada para
confesarse.
Pero
ya era hora y sabía que de entre todas las personas James Potter le entendería.
El
chico de anteojos suspiró, lo abrazó y meció como una madre a un hijo.
Odiaba
verle sufrir de esa forma pero tenía que saber....Sirius también era su amigo
y aunque fuera más recio y aparentemente fuerte, no lo era y al igual que Remus
sufría por su indiferencia en el amor.
-Sabes,
creo que tienes razón. Cuando el corazón ama...ya nada se puede hacer con él,
mucho menos sacar a una persona y poner a otra en su lugar, es difícil
pero...no imposible.
-Pero...
-Yo
se lo que sientes y aunque no lo creas te comprendo...Snape no es tan mala
persona, solo es un poquitín desconfiado, frío, distante...un Slytherin...pero
si quitamos todo eso...en realidad queda una persona, aunque no quiera creerlo.
Remus
rió ante el ocurrente comentario.
-Sabes,
debo confesar que la bromita de Sirius en realidad fue una venganza de celos.
Remus
le miró escéptico.
-Si...lo
que pasa es que él te vio algo...cariñoso con Severus en una clase de
Transfiguración. En realidad yo jamás lo había visto tan enfadado y si le
sumamos que aquella noche no llegaste a dormir...él sospechó a lo grande Remus
y como es un chico un tanto vengativo pues...
-¿Por
qué no me lo dijiste antes?, de haberlo sabido hubiera...
-Me
enteré 10 minutos antes de la broma Remus. Su comportamiento era extraño y
solo murmuraba con Petter y cuando le cuestionaba sobre eso, él no decía nada.
Al enterarme él me dijo que le daría su merecido a Snape y que solo sería una
bromita inocente, donde se asustaría y se alejaría corriendo como una niña de
8 años.
Seguí
a Severus y cuando vi a donde se dirigía entonces....
-Ocurrió
mi transformación y yo solo logré articular que te lo llevaras. Es así como
él me vio realmente como soy.
-Exacto.
Sirius lo llevó ahí con engaños, le dijo que si quería “verte” como
realmente eras, todo lo que tenía que hacer era ir a la casa de los gritos
y....
-Comprendo....¿pero
él ya no sospecha?.
-Si,
pero ya no tiene fundamentos. La estoicidad de Snape habla por si sola...aunque
ahora sospecha de otra cosa. Sonrió James.
Remus
enarcó una ceja.
-Él
tiene la loca idea de que tú...bueno, de que tú tienes a alguien...un amante.
Dijo el chico con algo de dificultad. Pensar que el chico pálido tenía algo
como “eso” era definitivamente una locura. Remus no se atrevería.
-¿Por
qué piensa eso?. Preguntó sorprendido el pálido chico.
-Porque...él
te conoce Remus y en ocasiones llegas muy tarde al dormitorio y te ausentas de
clases...además dice que ha visto marcas en tú...
-Si,
lo tengo, pero no pienso decirte quien es. Respondió el chico.
-¿QUÉ?.
Aquello si que lo sorprendió.- Pero...cómo...¿tú?...no...no...
-Si
James, desde hace año y medio más o menos. Pero ya te dije que no pienso
decirte quien es...ya demasiado tengo con Severus. Dijo el chico con las
mejillas de color carmín.
James
no podía creerlo, ¿desde cuando su tímido amigo se convirtió en...otra
persona?. Él pensaba que Sirius era demasiado paranoico y que si Remus salía y
regresaba tarde era por sus tareas y deberes, pero ahora....
-Él
y yo prometimos solo tener...sexo y nada más. Yo amo a Severus y...
-¿Y?.
-Y...aun
tengo la esperanza de que él recapacite y me permita acercarme a él...hace
unos meses él y yo hicimos el amor pero después regresó a su pose fría y...
-¿TE
ACOSTASTE CON SNAPE?. Gritó alarmado el chico.
-Si
James pero para él solo fue el momento de...
-Esto
no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo...
-James,
cálmate. Le dijo el chico poniéndole una mano en el hombro.
-No,
aléjate de mi. Casi gritó el chico de gafas, haciendo una cruz con sus dedos
frente a Remus.-Tú no eres mi Remus, ¿en donde lo dejaste?.
-James,
no es para tanto, además....no me digas que tú no lo has hecho antes o por lo
menos tienes con quien hacerlo, ¿o me equivoco?.
-No,
pero yo soy yo y tú eres...
-James...hablas
como si fueras mi madre. Rió el chico pálido ante el escándalo de su
amigo.-Relájate.
James
tomó aire bastantes veces antes de volver a recargarse en el tronco tras él y
emitir un gran resoplido.
-Vaya...jamás
lo imaginé...pero si tú aun amas a Snape, lo sigues esperando y tienes un
amante...¿por qué Sirius no puede ser....
-Por
qué lo lastimaría James. Por eso y ya bastante remordimiento tengo por no
corresponderle.
-Pero
él...está dispuesto a todo, incluso a ser tu amante aunque tú no le....
-No
sería justo. Conozco a Sirius lo suficiente como para saber que él solo lo
dice con la esperanza de que yo “reaccione”. Oh James, esto es tan
confuso...¿por qué no me enamoré de alguien posible o de ti?, por lo menos
contigo nadie me reprocharías algo. Bufó acomodándose en el hombro del chico
de gafas.
El
moreno le acarició el cabello y suspiró...en realidad ahora comprendía.
Había
querido convencerle y convencerse así mismo de que Remus debía de aceptar a
Sirius (“por el bien de lo dos”) pero ahora que conocía sus secretos...no
era fácil burlarse del corazón, él lo sabía, ¿cuánto tiempo pasó para que
se sacara a cierto muchacho del corazón?. Bastante tiempo y aun así algunas
veces pensaba que no lo olvidaba. No era sencillo olvidar...mucho menos cuando
lo tenía frente a frente cada día y peor aun, en la misma habitación.
-Debo
confesarte algo Remus y es que...yo...
-¿Si?.
Preguntó mirándole con atención.
-Yo..yo...te...comprendo.
-¿En
verdad?, ¿acaso tú has pasado por lo mismo?.
-Si,
creo que si y la verdad...se porqué haces lo que...pero a diferencia tuya, creo
que mi destino será el de mentirme a mi. Susurró algo avergonzado.
-¿Cómo?.
Le miró directo a los ojos.
-Tu
por lo menos has tenido la oportunidad de...besarlo, de hacer el amor con la
persona que amas pero yo....no y creo que eso jamás será posible.
-¿Por
qué no James, acaso no te corresponde?.
El
chico de anteojos negó con la cabeza y se quitó las gafas con desesperación.
-Oh
James, cuanto lo siento, si yo pudiera hacer algo...¿es hombre o mujer?.
-Hombre.
Respondió tardíamente.
-Pero
eso no es un problema James...es algo que...
-Anormal
en mi familia Remus y creo que para muchas personas también. Me criaron para
casarme con una mujer, tener una familia perfecta y...pero no pudieron criar a
mi corazón y sin querer me enamoré de...no sabes las noches en vela que pasé
pensando en que no era correcto lo que sentía. Las noches de llanto y rabia y
las noches en que desesperadamente me introducía al baño y duchaba con rencor
e ira por soñar...por sentir que mi piel se quemaba al recordarlo, al soñarlo,
al...desearlo.
-James.
Murmuró Remus abrazándole, el chico moreno había cayado por el nudo fuerte
que le apretaba el pecho. Un par de lágrimas de impotencia recorrieron su
rostro, las cuales fueron limpiadas con afecto y comprensión.
Remus
jamás pensó que su querido amigo James también sufriera igual o mucho más
que él. El moreno siempre se preocupaba por todos sus amigos, era
perfeccionista, bromista y comprensivo pero tal parecía que su interior sufría.
James
jamás le dio la espalda y cuando se enteró, por descuido, de que amaba a
Severus, no le retó ni dijo nada, solo le abrazó minutos enteros y después le
sonrió...le apoyaba.
Ahora
él necesitaba de apoyo, una confesión como esa necesitaba de mucho esfuerzo
pues a veces el alma ya no alcanza para guardar secretos tan dolorosos y
grandes.
-James.
Llamó un rato después cuando su amigo se hubo calmado un poco.
-Si.
-Creo
que tendremos que regresar. Susurró, no encontraba palabras de aliento, solo
podía darle apoyo silencioso, aquel que mutuamente se daban cuando lo
necesitaban.
-Si...ya
es tarde...o temprano. ¿Podrás caminar?.
-Con
tu ayuda, pero descuida, ya casi no me duele. Sonrió ampliamente.
-Bien.
James
le ayudó a incorporarse y en el acto se pusieron en camino.
Ninguno
de los dos habló durante el largo recorrido. Con la varita de Remus y un gran
esfuerzo llegaron al castillo; no fue difícil entrar ni llegar a la enfermería,
lo difícil fue esquivar al conserje , a su gata fisgona y por supuesto a Sirus
Black que los esperaba con preocupación en la enfermería.
-Lo
supuse, sabía que algo malo les había pasado. No suelen demorarse tanto. ¿Qué
ocurrió?.
-Una
mala casería Sirius...y la presa fui yo. Sonrió Remus recostándose en una
cama.
-Si,
ya lo vi. ¿Por qué Petter no los acompañó?.
-Estaba
cansado, además fue divertido.
-Remus,
no te rías, pudieron resultar heridos más gravemente, son unos inconscientes
por salir ustedes dos solos, ¿a qué se enfrentaron, a un Death Eaters o a un
león?
-A
un Dementore.
-Idiotas,
¿no pensaron que podrían haber muerto?, son unos...tontos, ¿qué hubiera
hecho sin ustedes?. Los abrazó con efusividad.
Remus
sonrió pero vio que James continuaba callado, desde hacía rato que no hablaba y
aquello le preocupaba. ¿A caso se arrepentía de haberle confesado su mas
grande secreto?. ¿Quién sería su chico imposible?.
-Sirius,
¿podrías despertar a Madam
Pomfrey?, en realidad necesito ayuda.
-¿Y
qué le dirán?.
-Ya
inventaré algo Padfood, yo soy una eminencia en ocultar cosas. Guiñó Remus y
ante una sonrisita cómplice y afirmativa, Sirius salió en busca de la siempre
eficiente enfermera de Howarts.
-¿James...James...me
escuchas?.
El
chico de gafas lo miró y se acercó a la cama.
-James,
has estado muy callado, ¿de nuevo el sentimiento de culpa por lo del
entrenamiento o es a caso que te arrepientes de haberme contado....
-No,
solo...pensaba, es todo. Sonrió débilmente.
-James,
no me gusta verte así, si hubiera algo que yo pudiera hacer solo dímelo.
-No,
solo vive feliz y yo lo seré. Sonrió sin dejar de mostrar su tristeza. ¿Por
qué dolía tanto el interior?. Se suponía que ahora revelado su más íntimo
secreto se sentiría mejor pero...era todo lo contrario.
Remus
suspiró y sin pensarlo siquiera se incorporó de la cama, halo a James y le besó
en los labios con amor y cuidado.
James
abrió de sobremanera sus ojos café, pero de inmediato correspondió a la
tierna caricia que sus labios experimentaban.
Con
maestría Remus le obligó a abrir la boca y tomó por sorpresa a la todavía
entumecida lengua de James. La acarició, la mordió, la incitó a
corresponderle y sin contratiempos lo hizo.
James
mordió el labio superior de Remus, su boca sabía a dulce frialdad, el clima
seguramente había modificado su temperatura. Profundizó el besó y se atrevió
a acariciar el cuello pálido del que ahora le besaba. Se sentía tan bien.
Unos
pasos en las escaleras vecinas los hicieron separarse.
Ambos
respiraban agitadamente, pero Remus le miraba con su habitual sonrisa y
James...sonrió sonrojado.
-Tal
vez yo no soy tú persona especial James, pero no puedo permitir que te
entristezcas por su culpa. Guiñó y volvió a recostarse en la cama.
Para
ese momento tanto Sirius como Madame Pomfrey llegaban al lugar, la segunda con
su aire escandalizado de siempre y el primero con temor a que les descubrieran.
-¿Qué
te pasa James?.
-Nada
Sirius.
-¿Y
ese sonrojo?.
-Es...el
clima. Respondió y sin más se limitó a recibir los regaños de la Dama
preocupada, eso si, con un latir de corazón al Máximo por la Felicidad.
KATRINNA LE FAY
Quise darle a James un pedacito en esta saga.
No se si quedó claro quien era su amor
imposible ^^
Hay, mi adorado Remus siempre tan Amoroso...
Y mi James....solo dejándose querer.
Confesiones y... ¡qué confesiones!
jip.
Escríbeme,
tus comentarios son valiosos e importantes para mi...recordando claro esta que
estos lindos chicos no me pertenecen y que si escribo es solo por diversión. De
Fan a Fan y para mis dos grandes estrella y Luz...las quiero mucho ^_^