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"Mi gran Noche"
Basado en Harry Potter
Lucius x Remus 
By Katrinna Le Fay

 

-Lucius...

-Lucius...

-¡MALFOY!.

-¿Qué?. Preguntó al escuchar que gritaban su nombre.

-Tengo 10 minutos tratando de que me hagas caso y tú en las nubes. ¿Qué te pasa?, desde hace unos meses te noto muy...raro.

-Nada que te incumba. Respondió con su usual tono altanero.

-Debí suponer que no me dirías nada. Bufó el chico con resignación.-No se porque me tomo la molestia de...

-¿Qué quieres Grand?. Cuestionó el rubio callando a su compañero.

-Cosas triviales Sr. Malfoy, nada importante. Puede volver a lo suyo. Respondió con sarcasmo el chico.

-Primero me gritas, me interrumpes, te quejas de que no te presto atención y cuando lo hago...no te entiendo Grand. Para eso mejo no me molestes. Dijo autoritario y elegante, después volteó el rostro y volvió a posar su mirada en lo que estaba viendo.


El chico moreno y un tanto atolondrado, llamado Richard Grand, trató de observar lo que su compañero veía con insistencia, pero no lo logró pues los Gryffindors y Hufflepuff frente a ellos no dejaban de hablar entre si.


-¿Hay mucho alboroto, no te parece?. No se porque el pasillo tiene que aglomerarse así por culpa de los profesores. Bufó Grand.


Transformaciones e Historia de la magia se impartían en el mismo piso, misma hora y a diferentes casas. Resultaba curioso que estas tres casa se encontraran por los pasillos y hablaras animadamente unos con otros sin ninguna rivalidad, o por lo menos los leones y tejones, pues las serpientes eran los "rezagados" que conversaban con los suyos solamente y se dedicaban a murmurar o burlarse abiertamente de alguien.


-¿A quién ves?. Preguntó con curiosidad el moreno.

-No te interesa. Respondió el rubio sin apartar la vista de su punto fijo.

-¿Para que pregunte?. Se cuestionó el chico alzando los hombros.


Sonrisa encantadora; gestos diferentes para casa emoción y expresión; ojos castaños, semejantes al color dorado por su brillante mirada; nariz aguileña; boca pequeña, sensual y erótica, que invitaba a ser devorada y explorada en su totalidad. Cuerpo delgado pero con algo de ejercitación; pálida faz pero bella...Hermoso e irreal eran las palabras en su cabeza..."él" así lo era.


Sonrió al observarle y saber que su memoria lo tenía mas que grabado, pero que a pesar de eso cada día encontraba algo nuevo sobre él.
Se veía feliz y radiante, lastima de compañía: James Potter y Paul Foster, prefecto de Hufflepuff y enamorado secreto de su Remus.
Odiaba a esos dos por acercarse a su amante, por hablarle e incluso tocarle. James Potter lo abrazaba cómodamente por la cintura mientras charlaban con Foster.

Quiso matarlo e incinerarlo de inmediata, ¿a caso él también amaba a su pálido cachorro?.

No lo dudó ni lo culpó...de reojo miró a Severus Snape, parecía absorto en su libro, pero sabía que al igual que él mismo, ahora deseaba o pensaba en mutilar a Foster, pero sobre todo a Potter.
Aunque el frío Slytherin negara sus sentimientos, él los conocía. ¿Cómo no hacerlo cuando él mismo había caído en las redes de aquel dulce y hermoso muchacho pálido?.

Lastima que el sentimiento no era recíproco, pero eso no le impedía mirarle a su antojo, soñar despierto y desnudarlo con desfachatez con la mente. Eso era lo que mas le gustaba hacer cuando lo miraba; demasiado morbo incluso para él, ¿pero que podía hacer?
La voz de la profesora McGonagalls lo sacó de concentración, les indicaba que entraran. No reprochó, después de todo la clase era con Gryffindor y para su suerte: doble.


-Antes de comenzar con la clase, les informo de algo que sé, será su excusa para cuchichear y navegar por las nubes. Pronunció la profesora mirando a unos cuantos rostros soñadores..-En dos semanas es Hallowin y como sabrán, los alumnos de sexto y séptimo tienen permiso de salir y regresar...tarde.


Murmullos de excitación recorrieron el aula.


-Ante esto. Gritó la profesora para conseguir nuevamente la atención de todos.- Y por las festividades, se realizará una fiesta en "Charmed" de Valle Godrig, único y exclusivo para alumnos de sexto y séptimo de Howarts. Así que...las bases de trasporte se han proporcionado a los prefectos de cada casa. Solo les recuerdo compostura.

¿Compostura?, eso era algo que nadie tenía intenciones de tener, por lo menos no en esa noche y lugar. Algo así como una discoteca muggle, pero al estilo mágico, el mejor de todos.
Seguramente Dumbledore se había esforzado por conseguirlo o los quería demasiado.
Los murmullos volvieron con mas intensidad, esta vez la profesora se arrepintió por no haber dado el recado al finalizar la clase, ahora nadie pondría atención.


-Qué opinas Lucius, ¿conquistarás algo nuevo?. Preguntó Grand con amplia sonrisa.

-Ago no, alguien y...es especial. Respondió sonriente, mirando a ese "alguien" que Richard no distinguió.


El rubio buscaba oportunidades para cumplir su propósito y esa fiesta era excelente para ello. Tenía que poner en práctica todo lo que pudiera para conseguir...lo que mas anhelaba en esa vida.


-Solo espera. Murmuró "mirándolo" reír abiertamente a sus patéticos amigos.

 

***

 

-Yo...no se como...¿puedo hablar contigo en privado?.

-Ya lo hacemos. Sonrió recordándole al nervioso chico que estaban solos y con casi cinco minutos de "charla", bueno, si se le podía llamar charla al tartamudeo del chico.

-Oh si, que tonto. Rió pasándose la mano por los cabellos castaños.

-¿Sucede algo Paul?. Si en algo puedo ayudarte solo dilo. Le animó el chico pálido con sonrisa en labios.

-Si...no...digo, si. Es que no se como vayas a...yo...solo...

-Respira Paul. Le sugirió el Gryffindor para ayudar.- Relájate... muy bien... ahora dímelo sin tapujos.

-Bien...quiero invitarte ha...

-Lupin, Sinitra nos necesita en la torre de astronomía. Interrumpió una voz a espaldas del chico pálido.-Oh, ¿interrumpo algo?. Preguntó al ver la mirada acecina del chico Hufflepuff y la siempre encantadora sonrisa de Remus.

-Pues Paul...

-Nada Remus...en otra ocasión será. Hasta pronto. Se despidió el muchacho, dejando confuso a Remus y sonriente al rubio.


Cómo disfruto ver al chico tartamudear durante cinco minutos al tratar de invitar a su amante a la fiesta, pero al ver que casi lo logra, intervino, regocijándose de la frustración y enfado del chico.


-Vaya, que raro, Paul no suele comportarse así. En fin, vamos a la torre...¡Lucius, aquí no!. "Reclamó" cuando el rubio lo aló hasta pegarlo a él por completo.

-Oh si, aquí si. Sonrió el Slytherin.

-Lucius, hay que ir con...

-Conmigo. Mentí.

-Lucius tú....Los labios eróticos se posaron sobre los suyos acallando la protesta.


Remus correspondió de inmediato, enredando sus brazos en el cuello del rubio, mientras que este lo hacía en su cintura.


-Me debías un beso. Murmuró el rubio sobre los labios de su amante.

-Los que quieras. Sonrió el Gryffindor, siguiendo con el juego.

-Tengo algo que proponerte. Dijo el Slytherin besando el cuello pálido, mientras su mano abría unos cuantos botones de la desaliñada camisa del chico.

-Sino es sexo, ¿qué puede...ser?. suspiró permitiendo y disfrutando las caricias.

-Te invito a una fiesta de Hallowin.

-Pero Lucius no...

-En Charmed. Respondió lamiendo el cuello.

-Pero...

-No acepto negativas.

-¿Hora?. Preguntó sintiéndose arder, sucumbiendo a la voluntad del rubio.

-Yo te busco. Dijo apartándose del chico, besándolo ligeramente en los labios.-Hasta entonces. Sonrió con seducción.

-Oh no, no te irás y me dejarás así Lucius Malfoy. Retó por aquella desfachatez.-Ahora terminamos o no te vas.

-Eso quería. Volvió a sonreír y a besar a su amante, el cual ágil abrió la puerta de un aula bacía, en la cual desaparecieron y no salieron....en un buen rato.

 

***

 

La música era estridente: Disco, Rock, baladas...todo en intervalos de tiempo, pero sin dejar el fuerte sonido.
La barra de bebidas era un hervidero, la pista irradiaba sensualidad y las mesas, charlas de todo tipo, desde amistosas hasta indecorosas.
Desde hacía un par de horas que lo buscaba, el lugar era o parecía inmenso, pero cada rincón era sin duda ocupado.
Había bailado con cinco o seis chicos y un par de chicas que lo "obligaron". Le gustaba que lo buscaran, amantes y nuevas conquistas por igual; sin duda les era difícil olvidar o probar su cuerpo al compás de un vaivén particular.

Sonrió por los suspiros a su paso, más no les prestó atención. Ya se había divertido los suficiente, ahora venía su gran noche.
Se acercó a la barra y pidió algo leve, dulzón, no quería perder la conciencia de aquella manera. A su lado vio al par de profesores que los "vigilaban" ebrios y riendo sin control. Sin duda eso era lo mejor.


-Hola Lucius, ¿nada aun?. Preguntó Richard acercándose a él un tanto sudoroso.

-Mucho y nada a la vez. Respondió mientras bebía.

-Pues te estuve observando y mira que me dejas casi desmayado. Ese atuendo de chico malo te sienta muy bien. Sonrió mirándolo con descaro.

-Ya lo sabía. Respondió despejando un poco de cabello de la frente, de una manera altanera y sensual.

-No cambias Lucius. Rió el chico acostumbrado ya a la personalidad del rubio.

-Para que cambiar si todos me adoran así.

-Ya lo se aunque...¿siguen con eso?. Cuestionó mirando con enfado hacia la pista.

-¿Qué?. Pregunto mirando a la misma dirección.

-Esos dos malditos...creo que ya están ebrios y como siempre quieren acaparar la vista de todos. Bufó indignado el moreno.

-Quienes, explícate.

-Los idiotas de Potter y Lupin. Están bailando.

-¿Y eso qué?. Preguntó no muy contento, pero aparentando casualidad.

-Muy, muuuuyyy pegados el uno con el otro y la verdad, ahora que lo veo...no está mal. Rió con lujuria.- Ese Lupin es un bombón andando con ese pantalón de cuero. Creo que hasta podría llevármelo a la cama y jode...oye, ¿qué te pasa?. Gritó el chico de repente.

Pero Lucius no respondió a la pregunta. Se aproximaba a la pista, dejando a un Grand mojado con su bebida.
Si el chico moreno no lo "cubriera" en clases, lo hubiera matado por sus palabras.  Se abrió paso entre algunos chicos. La música romántica sonaba casi tronando el aparato muggle encantado para la ocasión, y sin evitarlo, le vio.

Al como Grand lo describió, James Potter y Remus bailaban con descaro el uno contra el otro. Moviendo sus cuerpos a un solo compás rítmico, ocasionando erotismo puro en el lugar. Pantalones de cuero café totalmente pegados al cuerpo por el sudor. Camisa roja mojada, cabellos revueltos y un porte sexy que casi lo llevan a tomarlo ahí mismo.
Contuvo un gemido, el verle así lo excitaba y tuvo que hacer gala de todo su "auto control" para no hacerse notar y evitar un orgasmo. En realidad miró a los chicos a su lado y pensó que al igual que él. Luchaban contra lo mismo.

El último sonido se escuchó, deshaciendo la sexy unión entre Gryffindors, recibiendo una ola de aplausos de parte de sus fisgones compañeros.
El rubio se apartó del lugar y por asares del destino miró a Severus Snape correr (eso le pareció) al baño. Sonrió, eso comprobaba lo erótico de todo, ni el estoico chico contuvo el placer de ver al Gryffindor en semejante baile sugestivo.


-Hoy soy yo el protagonista. Lo siento Severo-Severus. Murmuró viendo como el chico en cuestión desaparecía tras la puerta del baño.


Ese era el momento, así que se dirigió ha buscar al pálido chico, el cual era acosado por chicos de séptimo, los cuales insistían en "bailar" con él una pieza. Rió al ver a Sirius Black tratando de alejar a los depredadores de su linda ovejita; a todos menos a uno.


-Sígueme. Murmuró al pasar al lado del chico.


Remus lo escuchó y con esfuerzos se libró de todos, perdiéndose de vista hasta para sus amigos.
El rubio traspasó una puerta al otro lado de la pista de baile. El Gryffindor lo siguió y en cuanto entró, la puerta fue cerrada y sus sentidos exaltados.


-¿Lucius?. Cuestionó al no ver al chico.

-Hola bombón cachorro. Saludó el rubio abrazando a su amante por la espalda, besando su cuello.-Te ves apetecible, sexy y obsceno a mi imaginación. ¿Cómo te atreves a seducirme de esta forma?.

-Lucius...esto, ¿esto es para... Medio preguntó sin atreverse a mover.

-Todo para ti. Nuestra fiesta privada. Sonrió mordiendo el cuello.

-Pero es muy...

-¿Elegante?.

-Romántica. No luce como una fiesta de día de brujas exactamente. Respondió con esfuerzo.

-Esa es la idea. Me gusta lo novedoso y se que a ti también. ¿Vas a quejarte?. Preguntó bajando sus manos con dulzura y descaro por el cuerpo de su amante.

-No...es...lindo.

-Perfecto, entonces comamos, que después yo te comeré. Dijo separándose del chico pálido, besándolo fugazmente en los labios.

Remus sonrió y siguió al rubio.

 

Era una habitación amplia y privada, seguramente rentada con los millones del rubio. La música de la fiesta en la parte delantera se escuchaba un tanto apagada.
Bajo a un gran espejo se encontraban tres sillones amplios y frente a estos una elegante mesa provista de una exquisita cena, champagne y un par de velas que le daban al casi oscuro ambiente un toque romántico.


-Como sé que eres vegetariano, mandé preparar una cena especialmente para ti. Espero que te guste. Pronunció el rubio cuando se hubieron sentado a ala mesa.


Y en verdad era una cena especial, provista de todo tipo de legumbres, verduras y un gran ingenio.


-Esto es más de lo que pudiera imaginar. Es bellísimo.

-Me alegro de que te guste. Antes de comenzar, hagamos un brindis por...esta noche, porque sea maravillosa.

-Por esta noche. Dijo el chico alzando la copa y brindando.


La cena fue agradable, divertida hasta cierto punto pero sin dejar de tocar la atmósfera que el Slytherin había creado para la noche.


-Fue exquisito. Gracias. Sonrió Remus sentado en los sillones al lado de Lucius.

-No hay porque agradecer, para mí es un placer. Respondió bebiendo de su copa.-Pero ni pienses que esto es todo, ven. Propuso el rubio parándose y haciendo que Remus lo siguiera.

-¿Qué pretendes?. Preguntó con "desconfianza".

-Bailar. Respondió simplemente.


Lucius atrajo el cuerpo del pálido chico al suyo, le abrazó y con un chasquido la música comenzó.
Era una melodía romántica, llena de sentimiento, que opacaba incluso a la música estridente de la fiesta de afuera.
Se creó un mundo a parte, solo para ellos; olvidándose del bullicio, de sus amigos y demás. Solo existían ellos.

Remus pensó que flotaba, todo era maravilloso, todo, a excepción de...


-Lucius...yo..."él"...

-Shhh. Le interrumpió el rubio.-Solo por hoy cachorro. Mañana él puede regresar a tu cabeza. Déjame esta noche a mi. Le suplicó por segunda vez en su vida.


Remus accedió y se limitó a continuar bailando, abrazado a su amante.
Lucius besó la mejilla del chico. Besó su nariz, frente, ojos, hasta posar sus labios en unos que le recibieron al instante.
Fue un beso manso, dulce y romántico. El beso que Lucius disfrutó mas que cualquier otro en su vida.
Con lentitud las bocas se abrieron, dejando que las ansiosas lenguas se encontraran. Disfrutaron en silencio de la música, momento y movimiento.

Las manos de Lucius atrajeron aun mas al pálido muchacho, mientras acariciaba su espalda.
Remus enredó sus dedos en la suave cabellera del rubio, dejando que esta corriera libremente por sus dedos.
Tomando aire y sin apartar sus cuerpos continuaron las caricia. Lucius volvió ha apoderarse del cuello del Gryffindor, mientras que este desprendía los botones de aquella larga camisa negra y acariciaba el pecho blanco con paciencia y lentitud.


-Lucius. Suspiró Remus al sentir que las ágiles manos del rubio descendían hasta su pantalón y lo desabrochaban.

-¿Te he dicho que te vez apetitoso con ese pantalón?. Quiero comerte. Susurró con sensualidad al oído del chico.


Remus solo sonrió y el rubio tomando el silencio y sonrisa como autorización, mordió el cuello blanco y guió al chico hasta el lado apuesto del lugar, donde una amplia cama afelpada, alumbrada por velas e inciensos los esperaba.
Lucius tendió con delicadeza al chico en la cama continuó con las caricias que momentos antes había detenido.

Lo amaba, lo amaba tanto que esa noche pondría sus sentimientos a disposición del Gryffindor para mostrarle y tal vez ganar su amor.
Recordó y odió a todos por mirarle como lo hicieron en la pista de baile; los odió a todos por desearlo, pero más odió a Potter, que lo había tocado sin su autorización. Remus era suyo, de nadie mas y así continuaría siendo

El chico pálido sentía que las caricias quemaban su piel y aumentaban en intensidad por momentos, momentos en los que el Slytherin odiaba al mundo por mirar a su amor.
El Gryffindor buscó los labios de Lucius, los cuales llegaron a él al instante en un beso fogoso y erótico, cargado de electricidad.


-Oh Lucius. Volvió a suspirar el pálido chico, al sentir como su amante bajaba y recorría su cuerpo con minuciosa perfección, quitando sus prendas con total pasión y paciencia.


El rubio acariciaba el cuerpo pálido debajo de él, sintiendo que sus sentidos explotaban ante esa entera muestra de amor.
Con delicadeza mordió y lamió el agitado tórax de su amante, acariciando con la mano las piernas torneadas del chico que gemía de puro placer.  Con agilidad y rapidez se deshizo de sus propias ropas, robándole otro beso al Gryffindor que suspiraba sin control alguno.


-Esta noche será maravillosa. Murmuró el rubio.

-Lo será. Respondió Remus mordiendo el labio inferior de su amante, acariciando el blanco y perfecto cuerpo que lo hacía vibrar.


Lucius continuó donde había parado, posándose en el abdomen del chico, lamiendo como si de paleta dulce se tratara.
Descendió por las piernas, besando una, acariciando la otra, disfrutando de su propia excitación.
Besó la entrepierna del Gryffindor, degustando con infinito amor su pasión. Besó la erección de su amante con delicadeza y cuidado, lamiendo tal vez la punta y degustando del sabor particular que solo él tenía.


-Lucius. Suspiró Remus al sentir la deliciosa tortura.


El rubio era fogoso, exigente y ansioso, pero en aquella ocasión se comportaba...romántico, esa era la palabra y a pesar de todo le gustó. Quería que continuara, percibía un sentimiento que quería ser comunicado, mas su éxtasis lo confundía; tal vez el Slytherin solo quería ser diferente y original.
Las caricias del rubio volvieron a subir y a posarse de nuevo en los labios rojos e hinchados de Remus, hasta sentir su hombría contra la del chico bajó él.


-Te deseo...te quiero...Pronunció sobre los labios del pálido chico.

-Tómame. Respondió simplemente acariciando la espalda del rubio.


Sonrió y le besó de nuevo. Pasión y amor puro en un solo beso que ocasionó suspiros y éxtasis en su amante.


-Espera un poco...hoy lo haremos despacio. Susurró al ver el ansia recorrer el pálido cuerpo.


Lucius sacó de entre las almohadas un pequeño botecito, el cual mostró al chico confuso.


-Crema de almendras, tu favorita. Sonrió al ver que Remus comprendía lo que esa sustancia significaba.


Paciente, devoto y lo mas románticamente posible destapó el frasco, untó sus manos con las blanca sustancia y comenzó a frotarla delicadamente sobre el cuerpo pálido que suspiraba y gemía por la acción tan inesperada.
El olor ha almendra posado en el cuerpo de su amor era la excitación viva para sus sentidos. Acarició su abdomen, delineo sus piernas y disfrutó de masajear los muslos erizados del Gryffindor.


-Te adoro. Pronunció Lucius mientras mordisqueaba el dorso de su amante, el cual arqueó la espalda al sentir que el rubio comenzaba la dilatación.


La respiración se hacía pesada y la erección en su miembro era dolorosamente extasiante.
2,3 dedos sintió en su interiror, los ciales se movían con lentitud y deleite al compás de los besos en su cuerpo.


-Mi Remus. Suspiró Lucius al acercarse de nueva cuenta a los labios entre abiertos del chico jadeante.-No sabes como te am...

Remus le besó sin ni siquiera dejarle terminar de hablar. De inmediato también tomó el frasco de crema, untó un poco en sus dedos y con sensualidad deslizó sus manos por la hombría del rubio, el cual jadeó al verse indefenso y a merced de aquella destreza.
Mientras las manos se movían, las bocas también lo hacían, pero con voracidad y ansia.


-Ahora puedes hacerlo. Murmuró Remus al sentir que su trabajo había concluido.


Lucius lo hizo recostar sobre varias almohadas y sin dejar aquella extraña y devota mirada, se colocó entre las piernas de Remus y poco a poco lo fue penetrando.
El Gryffindor entrelazó sus piernas fuertemente a la cadera de su amante, sintiendo el tacto gentil que este usaba para poseerlo.
Se sentia distinto, diferente al modo loco que el rubio empleaba siempre. En esta ocasión casi podía jurar que era su Severus quien lo amaba, igual a cuando sentía que se estaban perdiendo.


-¡Ah!. Gimió al sentir que Lucius había entrado por completo. Se había detenido y respiraba aceleradamente sin despegar su mirada del rostro pálido, el cual encontró las grises orbes y sonriendo le indicó que podía continuar.


El rubio comenzó un vaivén lento y delicioso, acariciando el aun brillante cuerpo bajo él. miraba a Remus y amaba sus gestos, sus quejidos, sus movimientos gemelos a los suyos.
Lo amaba tanto que por él podrá hacer cualquier cosa, incluso moris a sus manos.


-Lucius. Jadeó Remus arqueando la espalda con comodidad. Deseaba mas y el rubio se lo daría gustoso.


Lucius se inclinó un poco mas y aumentó sus envestida, tomando con delicadeza el miembro del chico, imitando los movimientos que él hacía.Ç
Sus caderas imploraban por un ritmo mayor, el cual aumentó junto al sonido de la cama en la pared. Si afuera los escuchaban, no les importó.
Buscó los labios del Slytherin que encontró gustosos, listos para saciar su sed.
Cabellera plateada decoraba dos cuerpos y cama al mismo tiempo, solo vivía para complacerle y servirle.

Gimiendo y sintiendo que no podían mas se abrazaron. Lucius susurrando algo a su oído, él estallando y temblando en su éxtasis.
Se besaron después de que el rubio alcanzara al "cachorro" un segundo después. Respiración entrecortada, dorado y gris, sonrisa en labios y un "Gracias" se escuchó después.

Lucius lo invitó a recostarse a su lado, abrazándole para sentirlo suyo y darse cuenta de que todo era real y no un producto de sus húmedos sueños.
Cerró los ojos y sonrió.
Esa noche era grande, lo había dado todo y aun así sabía los resultados: en el corazón no se manda, pero mientras lo tuviera a su lado lo seguiría amando como en el primer minuto en que lo poseyó, hasta el último suspiro de su vida.

Remus se abrazó al rubio y suspiró. Aquello había sido muy romántico y sensual. Le había gustado, pero al mismo tiempo seguía intuyendo que algo más que un simple deseo carnal había sido puesto esa noche.


-¿Te amo, había susurrado Lucius antes del orgasmo?


No lo recordaba o tal vez lo había mal interpretado. Suspiró nuevamente, cerró los ojos y sonrió.


-Seguramente mi imaginación me engaña. ¿Lucius Malfoy diciendo te amo?. Él nunca lo haría, él es el "indomable"....¿o no?


KATRINNA LE FAY

 

Mi querido y fogoso Lucius volvió a las andadas ^_^

Pero mi adorado Remus es tan "inocente"...que no se enteró de nada ^_~

 

Escríbeme a:

katrinna_le_fay (Ya sea en yahoo.com.mx o en hotmail.com)

O A:

shania_xs@hotmail.com

 

Cuéntame que te pare mi mini saga hasta ahora.

Hasta la próxima ^^