|
|
|
"MÍRAME"
Basado en
Harry Potter
Severus x Remus
By Katrinna Le Fay
Al igual que siempre se escabulló entre la oscuridad de la noche, recorriendo pasillos y evadiendo los ojos acusadores de Flich y su gata.
-Hola. Pronunció sonriente, sentándose en la cama junto a la figura durmiente.-¿Cómo has estado hoy?. perdóname por no venir a verte antes pero me fue imposible zafarme de clases o de Sirius...creo que aun sospecha algo, de todos modos no me importa si lo descubre, él sabe que en mi corazón solo una persona se alberga con tanta intensidad y esa eres tú. Siguió sonriendo, acariciando los negros cabellos y el apacible rostro que ni siquiera se había inmutado, continuaba sereno y con los ojos cerrados.
-¿Te
han atendido bien?, ¿te ha visitado alguien a parte de mi?...se de sobra que
esa Ruby Leen ha venido a verte...le agradas, tú frío carácter aleja a todos
pero a ella le atraes....y es de tú casa, una Slytherin que suspira a tu paso y
te coquetea estúpidamente para que la mires y...lo sé, estoy celoso, pero no
puedo soportarla.
Hoy en clases de pociones le he tirado por "accidente" una poción hirviendo en cima; debiste ver como gritaba. Rió acomodando el negro cabello tras la oreja del chico.- Me castigaron, pero todos se rieron...lo se, soy malo, pero no pude soportar que hablara de ti con familiaridad como si fuera tú novia o algo más...se que te agrada un poquito, que su chillona voz te aturde y que su agrado por pociones recompensa la torpeza que tiene pero aun así...se que no la amas ni la quieres como ella alardea a sus bulliciosas amigas, se que jamás le has dicho algo dulce o mirado con especial interés que culmine en un beso apasionado y en una noche loca de amor. Se que no lo has hecho, como lo hiciste conmigo.
Murmuró tratando de apagar sus sollozos, limpiando sus mejillas cubierta de llanto.
Sonrió al mirarlo sin reacción, solo la respiración rítmica y la paz que siempre mostraba al dormir.
-Ella tiene la culpa. Dijo ante el gesto que el chico sobre la cama inconscientemente hacía.
-Solo ella, por fijarse en la persona que más amo en esta vida y por tratar de imitar mi seducción cuando en silencio, me miras y sonríes y después tu estoico carácter aparece, ocultando que aun te atraigo.
La desprecio y...si, lo admito nuevamente, celoso, muy celoso estoy de ella y con lo de esta tarde le he advertido alejarse de ti, de mi amor.
Oh Severus, como extraño tú voz y tú presencia, tus caricias que desde esa estúpida broma de Sirius has dejado de darme y que a cambio de amor, de noches locas y de gemidos excitantes me has regalado...tu indiferencia y soledad. Sonrió con tristeza, rozando la mejilla pálida del chico dormido.
No evitó que más lágrimas acudieran a él y esta vez no se preocupó por limpiarlas. Su mano buscó la del durmiente para apretarla y llevarla hacia su corazón herido, que sufría en ese momento por verle de aquella forma.
Recordaba como todo había sucedido y en realidad sentía que todo era su culpa.
=Flash Back=
Jamás había sucedido, juntar dos clases complemento: Pociones y Herbología.
La clase se llevó a cabo al aire libre, donde varias mesas, calderos y plantas se encontraban.
La idea de tener dos clases en una, se hizo interesante, el alboroto era clásico pero lleno de emoción.
-Hemos dispuesto que en esta ocasión estas dos clases se unieran para la elaboración del experimento que llevaremos a cabo. Comprobaremos la poción de sueño con la rara especie de planta: Elektrus, de las cuales extraeremos sábila y corteza, necesario en curaciones y preparación de antídotos. Dijo la profesora de herbología.
Todos se exaltaron, en realidad las plantas esas eran una amenaza eléctrica y la única forma de conseguir la sábila y corteza era matándolas. Pero claro, después de eso las propiedades perdían valor. Muy pocos podían darse el lujo de adquirir estas sustancias sin morir o electrocutarse, así que como siempre se hacía en el colegio, se disponían a investigar.
-Hay que tener cuidado, tanto en la poción como en las Elektrus, no queremos accidentes Potter y Black. Advirtió el profesor de pociones con mirada seria a los dos chicos mas revoltosos del colegio.
Remus sonrió y como en cada oportunidad miró a su amado Slytherin, que permanecía atento en contar ingredientes. Siempre le obsesionaba la perfección en pociones y aquella no sería la excepción.
Le gustaba mirarlo pensativo y dudoso en algunas cosas. Remus pensaba que aquella "tierna" faceta era lo mejor de todo. No reprimió un suspiro. Si Severus no estuviera enfadado con él, después de clases lo abordaría y besaría hasta el cansancio.
-Despierta. Le dijo Sirius, dándole un empujón.
Remus lo miró con indiferencia...aun estaba resentido con él.
-Oh vamos, ¿hasta cuando estarás enfadado conmigo?, solo fue una broma, además fue en Junio y estamos en Septiembre, ¿no puedes simplemente olvidarlo?. Susurró Sirius.
-No, pudiste matarlo. Murmuró también.
-¿Y quién lo notaría?. Rió con malicia.
Remus lo miró fulminante, después caminó y se situó al lado de James. Sirius bufó, desde hacia meses notaba a Remus distinto y muy amable con la serpiente Slytherin. Eso lo asfixiaba, no le gustaba ver a su Remus conversando o mirando a Snape...lo odiaba. Por eso ideó una broma excelente, pero James intervino por petición de Remus y ahora el chico pálido estaba enfadado con él. por lo menos el Slytherin ya no le hablaba a Remus, algo bueno al fin salió de la broma.
-Bien, grupos de tres y como se que nadie se centrará con la otra mesa, haremos los equipos.
Los profesores comenzaron a realizar equipos, donde al parecer la "equitavilidad" era coordinada.
-Bien...Lupin, Black y...Snape.
Remus sonrió, pero Sirius y Severus se miraron con odio.
Al final la "resignación" apareció y comenzaron trabajando con aparente cooperación.
Remus se desvivía en atenciones hacia Severus, el cual no respondía y aparentaba frialdad, pero en los ojos mostraba cariño, lo cual Sirius percibía y odiaba.
-Si esto sale mal...lo pagarás Snape. Gruñó Sirius por lo bajo.
-En tus sueños, estúpido. Respondió el Slytherin
-Imbécil. Dejas tu veneno en todas partes
-Fíjate en ti Black, mejor calla o babearas la mesa
-Eres un... Pero calló al sentir una patada.
Remus consiguió parar la pelea de momento. Severus miró al chico pálido y sonrió, a su modo pero lo hizo, lo cual puso loco a Sirius al ver que su Remus devolvía la sonrisa.
-Maldito hijo de perra, ¿cómo te atreves a sonreír?, ¿es a caso que te has fijado en...
-Sirius. Retó Remus deteniendo las palabras del chico histérico.
-Déjalo, Lupin, veamos que tiene que decir...perdón, ladrar. Sonrió con sarcasmo.
-Nada que no sepas ya mal nacido. Reto con ira incontenida.- Todos te odian, huyen de ti, eres un perdedor, no comprendo como aun existes, es más, ni siquiera se porqué te fijas en alguien que nunca será tuyo. Sonrió irónico.
Remus deseaba parar aquello, pero por más que buscó, no encontró el como o a los profesores cerca.
Severus miró con insolencia y detenimiento a su agresor, después sonrió con victoria, cosa que exasperó al rebelde Gryffindor.
-¿De que te ríes reptil?
-De ti, de quién más?.
-Idio...
-De
lo patético e ignorante que eres. Prosiguió con su sonrisa, avanzando hacia el
Gryffindor que no retrocedió.- Dices que me fijo en alguien que nunca será
mío?, ja, la verdad es que aun me quema la piel por su lengua; aun escucho sus
gemidos de placer al momento del clímax; aun siento su cuerpo temblar cuando lo
poseo y sobre todo, aun me excito cuando recuerdo sus movimientos y su voz al
pronunciar mi nombre con locura.
Dime
ahora Black, ¿quién es el perdedor?. Preguntó con una sonrisa de
satisfacción al ver la ira de Sirius.
-Severus. Llamó Remus con timidez y sonrojo, olvidando que tenía que hacerlo con aparente odio o enfado.
En un impulso de verdadera ira, Sirius golpeó a Severus tan duramente que este se desequilibró y cayó al piso.
-Maldito
imbécil mentiroso y...te mataré aquí mismo.
Sirius
estaba fuera de control, se lanzó de nueva cuenta hacia el Slytherin, pero este
lo esquivó con facilidad. Él también quería pelear y desquitarse del
estúpido de Black.
Los
profesores trataron inútilmente de apartarlos. Ambas casas gritaban por su
preferido y por el ganador, mientras que Remus trataba de hacerse escuchar por
encima del barullo.
-James, has algo. Imploró desesperado al chico de gafas.
-Hay ocasiones en que los golpes sirven más que palabras. Lo siento Moony, pero no puedo hacer nada. Se disculpó el chico de todo corazón.
Remus
temía por ambos. Sabía que podían matarse, pues los golpes eran fuertes y
certeros, mas que cualquier maleficio.
-¡SEVERUS!.
Gritó haciendo eco, cuando tomando impulso el chico se balanceó hacia atrás,
Sirius lo empujó y cayó sobre una mesa de la cual, poción y Elektrus le
cayeron en cima, provocándole un gran shock al Slytherin.
Después
de eso, Remus solo recordaba fragmentos: chicos gritar y empujarse. Varitas
haciendo encantamientos. A los profesores gritando y sacudiendo al Slytherin que
estaba noqueado y no respiraba. A Petter ayudando a un sonriente Sirius a
levantarse. Personas correr y a él mismo....impotente y paralizado, con
lágrimas en los ojos y el corazón pendido de un hilo al escuchar que decían:
No Respira....
=Fin de Flash Back=
De
aquel incidente hacían dos semanas y el Slytherin aun no reaccionaba.
La
Señora Pomfrey y Dumbledore se encargaban de encontrar la cura, pero solo
habían podido hallarla para el eléctrico choque en el cuerpo del chico. Tal
parecía que la poción del sueño (modificada especialmente para las Elektrus)
era la causante de aquel fatídico estado de coma.
Remus
besó la helada mano del Slytherin, después se aproximó al chico y se tendió
a su lado, abrazándolo.
-¿Despertarás
pronto mi amor?, ¿lo harás por mi?. Sino lo haces entonces...dormiré contigo,
a tú lado, como siempre que terminamos de amarnos. Nadie me separará de tú
lado. Sollozó abrazándose aun mas al casi inerte cuerpo.
-Se que no he sido el mejor y que errores he cometido, como el tener amante cuando debiera adorarte y ser tuyo por completo, pero lo hago por...no soporto que tú también los tengas, que te revuelques con cualquiera y borres de tú cuerpo mis caricias...lo sé. Sonrió dejando de lado su semi-ira.- Somos humanos y tontos. Necesitamos tanto sentir un cuerpo extraño para exprimir nuestro amor que...olvidamos que el sentimiento crece cada vez más. Te amo Severus y nadie podrá ocupar tú lugar. "Él" es bueno y cariñoso, pero lo hacemos por física necesidad, así dice "él" y creo que tú también lo entiendes.
A
pesar de eso, aun mi cuerpo tiembla al recordar como me fijé en ti o
simplemente cómo me enamoré de tú frío y dulce carácter.
Sonrió
y suspiró, acariciando el pecho bajo la camisa del pijama.
-Fue en tercero. Musitó recordando.- Tanto Sirius como James te odiaban por haber delatado su broma. Pensaron que escarmentándote te arrepentirías, pero no fue así.
Cuando Hagrid nos acompañó al bosque prohibido, decidieron que al siguiente día te llevarían ahí y te...adentrarían un poco en el bosque. Solo pretendían asustarte, nada serio.
He de confesarte que al principio estaba de acuerdo, pero después el remordimiento me atacó y solo pude pensar en ayudarte.
Sin que ellos se percataran y cuando a base de engaños te guiaron al bosque, te busqué. Tardé mucho y mi corazón latía con esperanza de que estuvieras bien. Rió sin dejar sus caricias.- Desde ese momento ya me preocupabas tú y no el enfado de mis amigos.
Cuando te encontré, peleabas por salvar tu vida de un Hombre Lobo, ¿qué irónico verdad?. Suspiró besando la frente del durmiente.- Te ayudé sin mucho esfuerzo a quitártelo de encima para después enfrascarnos en una riña. Te diré que a punto entube de irme y dejarte, pero agradezco a los cielos por haberte quejado con dolor de la herida en tú brazo. Tal parecía que el "lobo" te había rasguñado con profundidad.
-"No me toques". Me dijiste, pero yo tomé un trozo de mi túnica y bajo protestas me permitiste ponértela.
Encontrar el camino de vuelta fue mas sencillo entre dos. No hablamos, creo que aun debatías entre hacerme añicos y agradecerme la acción.
Te observé Severus, con mucho detenimiento y logré ver más allá de tú frío carácter, ¿y sabes que descubrí?: a un chico solo y temeroso, que se protegía bajo el seudónimo de "cubo de hielo" para ser perfecto. Te admiré por ello y sin querer comenzaste ha agradarme, aun mas cuando al arribar al castillo me dijiste "gracias" y desapareciste.
Contrario a lo que James y Sirius decían, ahora intentaría acercarme a ti para ganar tu amistad.
Fue difícil amor, mucho. Me llenaste el camino de dificultades. Tal vez pensaste que era un truco o que aun me debías algo, pero mi cariño y obstinades crecían a tal punto de estudiarte y aprender tus gestos, hora de clase, de estudio, de entrenamientos...para así seguirte y abordarte de improvisto. Nunca olvidaré tus sobresaltos al encontrarme tras una puerta o doblando la esquina. Rió con pureza.- Me encantaba ver tu rostro metamórfico: pasar del susto al asombro, a la media sonrisa y finalmente a la indiferencias...creo que yo también comenzaba a simpatizarte.
Oh Severus, el día en que me hablaste sin tu helado discurso, fue el mas feliz de mi vida. Por fin cediste a mí insistencia y te hiciste mi amigo. Pero sobre todo jamás olvidaré aquella noche en cuarto grado, donde estando solos, en el invernadero 5, cumpliendo un castigo mas, me besaste en los labios con suavidad y dulzura.
Para mi fue espontáneo, producto de la bella noche y del aromático lugar, pero...quiero imaginar que lo querías y solo esperaste el momento indicado para proseguir.
Te amé en un segundo, o tal vez ya te amaba, como ahora.
Rozó sus labios con los del durmiente y los besó levemente, ¿hacia cuanto que no los probaba?.
-Me embriagaste con tus besos, nos amamos por primera vez, sin experiencia e inocencia...nos pertenecimos y comprendimos...comprendí, que eras todo en mi vida, que eras mi amor. Sonrió tristemente sin apartar su rostro del de su amor.
-Severus vuelve, te necesito. Lloró abiertamente, acariciando la mejilla derecha de su amante.- No puedo vivir sin verte, sin escuchar tu voz.
No importa que al despertar me odies e ignores, no me importa que me insultes y hieras, nada me importa mas que vuelvas con bien...te amo Severus, te amo tanto que...renunciaría a ti por verte con bien, porque tus ojos negros me miren e hipnoticen como siempre, por mirar que tú, mi amor, estas fuera de todo peligro.
Pero por favor amor mío, no me dejes ni me prives de ti, te necesito, te necesito...Mírame mi amor, Mírame.
El chico pálido sollozaba y lloraba impotente sobre el pecho de su amado Slytherin. Todas las noches lo visitaba horas enteras, recordado y narrándole hechos del día y de sus vidas.
Siempre aparentaba fortaleza, la cual flaqueaba al salir de la enfermería y que después, en un rinconcito obscuro, descargaba su tristeza y frustración por no poder hacer nada.
Pero ahora era distinto, ya no soportaba verlo de aquella manera y el corazón le dolía como si una daga lo atravesara.
Ni Sirius ni Lucius pudieron consolarle: el primero con su compañía, al creer que solo la preocupación "moral" lo invadía; el segundo con sus caricias, que eran rehuidas por creerlas "indebidas" en esos momentos.
Levantó el rostro y se obligó a besar nuevamente los labios de su durmiente amor. Los saboreó despacio y con deleite, como si en realidad Severus le correspondiera.
Sentía como una ávida lengua jugaba con la suya, como sus labios eran besados y mordidos sin detenimiento. Pensó que su imaginación desvariaba, pero la caricia en su rostro le hizo abrir los ojos y encontrarse con dos negras lagunas que brillaban con intensidad.
-Sev. Pronunció, siendo acallado por un voraz beso proveniente de su amante.
Remus sonrió, su amor había despertado y ahora lo besaba como tratando de averiguar si aquello era real o fantasía, como apoderándose de nueva cuenta de su amante.
La noche era joven y sus cuerpos ansiosos la disfrutaron como jamás lo habían hecho.
Nunca se sabría el como Severus Snape despertó de su letargo, o como es que Remus Lupin sonreía de nuevo con un brillo en la mirada.
A ninguno de los dos les importó.
Severus sabía que ese momento era único y suyo, solo suyo y lo que viniera sería un después.
Remus sabía que a la mañana siguiente, cuando Severus bajara al Gran Comedor, le miraría con frialdad y odio, herido aun por una broma absurda en la cual él no participó. Entonces él volvería a sufrir por un nuevo beso de su amante.
Pero ahora se amaban con libertad, viviendo el momento, disfrutando de las caricias y gemidos de placer, de saberse deseados y tal vez....amados.
KATRINNA LE FAY
Historia Romántica.
Me encanta esta pareja, no lo niego ^^
Escríbeme a:
katrinna_le_fay (Ya sea en yahoo.com.mx o en hotmail.com)
O A:
shania_xs@hotmail.com
Me gustaría saber sus comentarios sobre esta mini saga que aun no termina ^_^
Hasta la próxima.